Oración por el esposo

«Mi amado es radiante y bermejo, egregio entre millares» (Cant 5,10). Bendito seas, Señor, en mi esposo. Te doy gracias, Jesús, porque, por tu gracia, formo con él «una sola carne». Te lo confío por entero: su presente y su futuro, sus pensamientos, su conducta y sus palabras. Deseo para él felicidad, alegría en su rostro, esperanza y amor en el corazón, pero sobre todo deseo que, viviendo fielmente el Evangelio, sea tu amado para siempre. Amén.