Oración de santo Tomás de Aquino para pedir la sabiduría
¡Creador inefable! Tú, que haces elocuentes las lenguas de los niños, instruye también mi lengua e infunde en mis labios la gracia de tu bendición.
Dame claridad para entender, capacidad para retener, facilidad para aprender, precisión para explicar y exponer.
Cuando comienzo, instrúyeme; cuando avanzo y explico, dirígeme; cuando termino, llévalo a plenitud con la gracia de la comprensión.
Tú, que eres verdadero Dios y hombre, dame el gusto de la Divinidad y de una buena humanidad.