Ofrecimiento del papa Pío XII al Espíritu Santo

Ven, Espíritu Santo, y haz de mi cuerpo tu templo. Ven y permanece conmigo para siempre. Concédeme un amor profundo al Sagrado Corazón de Jesús, para que lo ame con todo mi corazón, con toda mi alma, con todo mi pensamiento y con todas mis fuerzas. Te entrego todas las facultades de mi alma y de mi cuerpo. Gobierna mis pasiones, mis sentimientos y mis impulsos. Recibe mi entendimiento y mi voluntad, mi memoria y mi imaginación. Espíritu Santo, concédeme la abundancia de tu gracia eficaz. Enriquéceme con la plenitud de las virtudes. Aumenta mi fe, fortalece mi esperanza, enciende mi caridad. Concédeme tus siete dones, tus frutos y tus bienaventuranzas. Permíteme ser tu templo y la morada de toda la Santísima Trinidad.