
Santo Tomás Moro
Mártir · 1478-1535
Padre de familia y mártir, canciller de Inglaterra, patrono de los políticos
Santo Tomás Moro fue un laico inglés, esposo y padre, jurista, escritor y lord canciller de Inglaterra. Por su fidelidad a la Iglesia católica fue decapitado el 6 de julio de 1535. La Iglesia lo recuerda el 22 de junio junto con san Juan Fisher, obispo de Rochester, ejecutado dos semanas antes.
Nació en Londres en 1478, hijo de un jurista. De muchacho sirvió en la casa de Juan Morton, arzobispo de Canterbury y canciller del reino, que lo envió a estudiar a Oxford. Después estudió leyes en Londres y se hizo abogado. Aprendió bien el griego y entabló amistad con Erasmo de Rotterdam.
Durante un tiempo vivió junto a la cartuja de Londres, compartiendo la oración de los monjes, y pensó en la vida religiosa o el sacerdocio. Sin embargo, reconoció su vocación al matrimonio. En 1505 se casó con Jane Colt, con quien tuvo cuatro hijos, y tras la muerte de ella, en 1511, se casó con la viuda Alice Middleton. Asistía a misa todos los días, rezaba con su familia y cuidaba de la instrucción y la educación religiosa de sus hijos. Llevaba cilicio, algo que solo sabían sus más allegados.
Formó parte del Parlamento, cumplió misiones diplomáticas en Flandes y en Francia, entró en el Consejo del rey, fue armado caballero y en 1523 llegó a ser presidente de la Cámara de los Comunes. En 1516 publicó Utopía, su obra más célebre, y más tarde escribió en defensa de la fe católica contra los reformadores. En 1529 fue el primer laico en ocupar el cargo de lord canciller de Inglaterra. Juan Pablo II señaló que en su actuación contra los herejes reflejó los límites de la cultura de su tiempo.
Moro no apoyó los intentos del rey de anular su matrimonio con Catalina de Aragón ni su propósito de tomar el control de la Iglesia en Inglaterra. En mayo de 1532 renunció a su cargo y aceptó la pobreza con su familia. En abril de 1534 se negó a prestar un juramento que implicaba rechazar la autoridad del papa, y fue encarcelado en la Torre de Londres. En la cárcel rezaba y escribía, también cartas a los suyos, sobre todo a su hija Margarita; cuando le quitaron el material para escribir, escribió con carbón.
El 1 de julio de 1535 un tribunal en Westminster Hall lo condenó por alta traición. Defendió entonces la indisolubilidad del matrimonio y la libertad de la Iglesia frente al Estado, y dijo a los jueces que esperaba encontrarse con ellos en el cielo, como san Pablo con san Esteban, a quien había perseguido. El 6 de julio, antes de la ejecución, declaró ante la multitud que moría en la fe de la Iglesia católica como fiel servidor del rey, pero ante todo de Dios. Rezó el salmo Miserere y fue decapitado.
León XIII lo beatificó en 1886 junto con otros cincuenta y tres mártires ingleses, entre ellos Juan Fisher. Pío XI canonizó a ambos el 19 de mayo de 1935, en el cuarto centenario de su martirio. El 31 de octubre de 2000 Juan Pablo II proclamó a santo Tomás Moro patrono de los gobernantes y de los políticos.