
Santa Teresa de Ávila
Monja · 1515-1582
Virgen, reformadora del Carmelo, doctora de la Iglesia
Santa Teresa de Ávila, conocida también como Teresa de Jesús, fue una carmelita española, mística, reformadora de su orden y una de las autoras espirituales más importantes de la Iglesia. Nació el 28 de marzo de 1515 en Ávila y murió en 1582 en Alba de Tormes. Su memoria litúrgica se celebra el 15 de octubre.
Teresa creció en una familia religiosa. De niña leía con sus hermanos vidas de santos y - como ella misma recordaba - soñaba con el martirio. Tras la muerte de su madre, se educó durante un tiempo con las monjas agustinas de Ávila. En su juventud se interesó también por la literatura profana; más tarde escribió sobre la tensión entre esos intereses y el deseo de una vida entregada a Dios.
Hacia los veinte años ingresó en las carmelitas del monasterio de la Encarnación de Ávila y tomó el nombre de Teresa de Jesús. Poco después enfermó gravemente. Los prolongados problemas de salud la acompañaron durante gran parte de su vida y afectaron a sus deberes cotidianos de religiosa.
Teresa fue desarrollando poco a poco su vida de oración interior. Un momento decisivo fue para ella el encuentro con una imagen de Cristo muy llagado, que - según su propio relato - la conmovió y la llevó a una conversión más profunda. Sus experiencias místicas, que describió en su autobiografía y en otras obras, despertaban a veces sospechas. Por eso Teresa las consultaba con directores espirituales y teólogos.
Teresa deseaba que la vida carmelitana estuviera más centrada en la oración y la sencillez. En 1562 fundó en Ávila el monasterio de San José, la primera casa de su reforma. Su obra encontró dificultades y oposición, pero con el tiempo Teresa fundó otros monasterios. En la reforma de la rama masculina de los carmelitas colaboró con ella san Juan de la Cruz; en 1568 fundaron juntos una casa en Duruelo. En 1580 la reforma obtuvo de Roma la aprobación para funcionar como provincia separada.
Teresa dejó obras que todavía hoy son clásicos de la espiritualidad católica. Entre ellas están el Libro de la Vida, el Camino de perfección y el Castillo interior. Escribió sobre la oración y el camino del alma hacia Dios, nutriéndose tanto de su propia experiencia como de sus lecturas y de sus conversaciones con teólogos y directores espirituales.
Murió en Alba de Tormes en 1582, después de años de viajes, de fundaciones de monasterios y de lucha con su frágil salud. El papa Pablo V la beatificó en 1614 y Gregorio XV la canonizó en 1622. En 1970 el papa Pablo VI la proclamó doctora de la Iglesia - un título que subraya la especial importancia de su enseñanza para la fe y la vida cristiana.