Santa Paula Isabel Cerioli

Monja · 1816-1865

Viuda, madre, fundadora del Instituto de la Sagrada Familia, servidora de los huérfanos

Santa Paula Isabel Cerioli fue una esposa y madre de Lombardía que, tras perder a todos sus hijos y a su marido, entregó sus bienes y sus fuerzas a los niños pobres del campo y a los huérfanos, y fundó para ellos el Instituto de la Sagrada Familia. Nació el 28 de enero de 1816 en Soncino, en la provincia de Cremona, y murió en 1865 en Comonte, cerca de Bérgamo. El Martirologio Romano la recuerda el 24 de diciembre.

Se llamaba Costanza Cerioli. Era la menor de los dieciséis hijos de una rica familia noble y desde su nacimiento tuvo una salud frágil. A los once años fue enviada durante casi cinco años al colegio de las hermanas de la Visitación de Alzano Lombardo, dirigido según el espíritu de san Francisco de Sales. Lejos de casa sufrió la soledad, y fue entonces cuando aprendió a buscar su apoyo en Dios.

En 1835, Costanza, de diecinueve años, se casó conforme a la voluntad de sus padres. Su marido fue Gaetano Busecchi-Tassis, un viudo cercano a los sesenta años, de Comonte. El matrimonio duró diecinueve años y no fue fácil. Dio a luz cuatro hijos; tres murieron muy pronto, y su hijo Carlo vivió hasta los dieciséis años. Al morir, en enero de 1854, pidió a su madre que no llorara, porque Dios le daría muchos otros hijos. El día de Navidad de ese mismo año murió también su marido.

Viuda a los treinta y ocho años, atravesó una crisis profunda. La guiaron espiritualmente el obispo de Bérgamo, Pietro Luigi Speranza, y su obispo auxiliar, Alessandro Valsecchi. Meditando el dolor de María al pie de la cruz, comprendió que su maternidad podía continuar de un modo nuevo. Empezó a visitar a los enfermos y a compartir sus bienes con los pobres, y acogió en su palacio de Comonte a dos niñas huérfanas. Sus parientes y conocidos se oponían; se decía que el sufrimiento le había hecho perder la razón.

En la Navidad de 1856 hizo el voto perpetuo de castidad y, el 8 de febrero de 1857, los votos de pobreza y obediencia. Cuando otras mujeres se unieron a ella, el 8 de diciembre de 1857 fundó en Comonte el Instituto de las Hermanas de la Sagrada Familia y tomó el nombre de Paula Isabel. El 4 de noviembre de 1863, en Villacampagna, dio inicio a la rama masculina, la Congregación de los Padres y Hermanos de la Sagrada Familia. Ambas comunidades debían educar e instruir a los huérfanos y a los hijos de los campesinos más pobres.

Hizo de la Sagrada Familia de Nazaret el modelo de sus casas y confió la obra a la protección de san José. Llamaba a los niños acogidos hijos e hijas de san José y consideraba que ocupaban el lugar de su hijo Carlo. Repetía a las hermanas que debían ser para los huérfanos el padre, la madre y los hermanos que Dios les había quitado.

Murió inesperadamente en su casa de Comonte el 24 de diciembre de 1865, a los cuarenta y nueve años, cuando los dos institutos apenas habían comenzado su labor. El papa Pío XII la beatificó el 19 de marzo de 1950 y Juan Pablo II la canonizó el 16 de mayo de 2004 en la plaza de San Pedro. Dijo entonces que estaba convencida de que los hijos, para crecer seguros y fuertes, necesitan una familia sana y unida, generosa y estable.