Santa María Goretti
Laico · 1890-1902
Virgen y mártir, hija de campesinos pobres
Santa María Goretti fue una niña de una familia campesina pobre, asesinada a los once años mientras defendía su castidad frente a un agresor. Antes de morir lo perdonó por amor a Jesús. La Iglesia la venera como virgen y mártir y la recuerda el 6 de julio.
Nació el 16 de octubre de 1890 en Corinaldo, en las Marcas, hija de Luigi Goretti y Assunta Carlini, campesinos pobres de fe profunda. Cuando aún era pequeña, la familia emigró a los campos cercanos a Roma en busca de pan. Tres años después los Goretti se establecieron en Le Ferriere di Conca, en las tierras pantanosas del Agro Pontino, no lejos de Nettuno. Allí trabajaban la tierra junto con Giovanni Serenelli y su hijo Alessandro, con quienes compartían también la casa. A causa de la pobreza, María no fue a la escuela.
En 1900 su padre murió de malaria. Desde entonces María ayudó a su madre en la casa, cuidó de sus hermanos menores y animaba a su madre repitiéndole que Dios los ayudaría. Le gustaba rezar el rosario. En la solemnidad del Corpus Christi de 1902 recibió la Primera Comunión y se propuso guardarse del pecado aun a costa de su vida.
Alessandro Serenelli ya la había acosado dos veces. María huía de él y le recordaba a Dios, el pecado y el infierno, y él la amenazó de muerte si se lo contaba a su madre. El 5 de julio de 1902, mientras todos trabajaban en el campo y María estaba sola en casa, Alessandro la atacó e intentó violarla. Ella se defendió gritando que Dios no lo quería y que era pecado. Entonces él le asestó muchos golpes con un punzón de hierro afilado.
Gravemente herida, fue llevada al hospital de Nettuno, atendido por los Hermanos de San Juan de Dios. Por la mañana, antes de darle la Comunión, el sacerdote le preguntó si perdonaba a su asesino. Respondió que por amor a Jesús lo perdonaba y quería que estuviera con ella en el cielo. Murió en la tarde del 6 de julio de 1902. Fue sepultada en Nettuno, y en 1929 sus restos fueron trasladados al santuario de Nuestra Señora de las Gracias de esa ciudad, confiado a los pasionistas.
Alessandro Serenelli fue condenado a muchos años de cárcel. Como recordó Juan Pablo II, gracias al perdón y a la intercesión de María se arrepintió de su crimen y se convirtió. Tras salir de la cárcel, pidió perdón a Assunta Goretti y recibió con ella la Comunión. Vivió hasta la canonización de María y pudo asistir a ella.
Pío XII beatificó a María Goretti el 27 de abril de 1947 y la canonizó el 24 de junio de 1950 en la plaza de San Pedro, ante una multitud inmensa y en presencia de su madre. En aquella ocasión la llamó pequeña y dulce mártir de la pureza. En el centenario de su muerte, Juan Pablo II escribió que su fe y su capacidad de perdonar a su asesino la habían situado entre las santas más queridas del siglo XX.