
Santa Margarita María Alacoque
Monja · 1647-1690
Virgen, religiosa de la Visitación, mística, apóstol del Sagrado Corazón de Jesús
Santa Margarita María Alacoque fue una religiosa francesa del monasterio de la Visitación de Paray-le-Monial y una mística. La Iglesia le debe en gran medida la difusión del culto al Sagrado Corazón de Jesús. Su memoria litúrgica se celebra el 16 de octubre.
Vino al mundo el 22 de julio de 1647 en Lhautecour, cerca de Verosvres, en Borgoña, en la familia del notario Claude Alacoque. Su padre murió cuando ella tenía unos ocho años. Entonces fue confiada a las clarisas de Charolles para su educación, pero pronto enfermó gravemente y durante cuatro años no pudo dejar la cama. Según refieren sus biografías, sanó cuando prometió a la Madre de Dios consagrarse a la vida religiosa. Tras la muerte del padre, la casa quedó en manos de unos parientes, de quienes Margarita y su madre sufrieron muchas humillaciones.
Sus familiares querían casarla y ella misma dudó durante un tiempo. Finalmente, en 1671, ingresó en el monasterio de la Visitación de Santa María de Paray-le-Monial, perteneciente a la orden fundada por san Francisco de Sales. Hizo su profesión religiosa el 6 de noviembre de 1672 y después ayudó en la enfermería del monasterio.
Entre finales de diciembre de 1673 y junio de 1675, según ella misma atestiguó, Cristo se le apareció varias veces. La primera de estas apariciones tuvo lugar el 27 de diciembre de 1673, mientras oraba ante el Santísimo Sacramento. Jesús le hablaba del amor de su Corazón a los hombres y de lo raramente que encuentra gratitud. En la octava del Corpus Christi de 1675 oyó las palabras: «He ahí este Corazón, que ha amado tanto a los hombres», y también la petición de que se instituyera una fiesta en honor de su Corazón. De lo que ella transmitió proceden asimismo la comunión de los primeros viernes de mes y la hora santa de los jueves.
En el monasterio estas confidencias fueron recibidas con desconfianza, y los primeros eclesiásticos a quienes se pidió parecer las tuvieron por una ilusión. En 1675 llegó a Paray-le-Monial el jesuita san Claudio de La Colombière. Reconoció como auténticas sus experiencias, salió en su defensa y él mismo comenzó a difundir la devoción al Corazón de Jesús. Con el tiempo cambió también la actitud de la comunidad. Margarita María fue nombrada asistente de la superiora y maestra de novicias, y en 1686 todo el monasterio celebró la fiesta del Corazón de Jesús. Por mandato de su director espiritual escribió su autobiografía.
Murió en Paray-le-Monial el 17 de octubre de 1690, a los 43 años. Su sepulcro se encuentra allí, en la capilla del monasterio de la Visitación, llamada capilla de las Apariciones. En 1765 el papa Clemente XIII permitió a los obispos de Polonia y a la archicofradía romana del Corazón de Jesús celebrar la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús, y en 1856 Pío IX la extendió a toda la Iglesia.
El papa Pío IX la beatificó el 18 de septiembre de 1864 y Benedicto XV la canonizó el 13 de mayo de 1920. En 1986 Juan Pablo II oró junto a su sepulcro. El papa Francisco recordó su testimonio en la encíclica «Dilexit nos» de 2024.