Santa Margarita d'Youville

Monja · 1701-1771

Religiosa, viuda y madre, fundadora de las Hermanas Grises de Montreal

Santa Margarita d'Youville fue una viuda y madre que fundó en Montreal la Congregación de las Hermanas de la Caridad, llamadas «Hermanas Grises». Es la primera persona nacida en Canadá a la que la Iglesia ha proclamado santa. El Martirologio Romano la recuerda el 23 de diciembre, día de su muerte; en Canadá su memoria se celebra el 16 de octubre.

Marie-Marguerite Dufrost de Lajemmerais nació el 15 de octubre de 1701 en Varennes, cerca de Montreal, en la entonces Nueva Francia, la mayor de los seis hijos de Christophe y de Marie-Renée, de soltera Gaultier de Varennes. En su séptimo año de vida perdió a su padre y la familia cayó en la pobreza. Gracias a la ayuda de su bisabuelo estudió durante dos años con las Ursulinas de Quebec. A su regreso ayudó a su madre a llevar la casa y a educar a sus hermanos menores.

En 1722, en Montreal, se casó con François d'Youville. Su marido se ocupaba poco del hogar, se ausentaba con frecuencia y comerciaba con alcohol con los indígenas. De sus seis hijos, cuatro murieron en la infancia. Cuando su marido enfermó gravemente, lo cuidó hasta su muerte en 1730. Quedó con deudas y con dos hijos, a los que mantenía con un pequeño comercio. Ambos fueron más tarde sacerdotes. En aquellos años maduró en ella la confianza en Dios, a quien amaba como Padre, y el deseo de llevar su solicitud a los pobres.

El 21 de noviembre de 1737 acogió en su casa a una mujer ciega. El 31 de diciembre del mismo año, junto con tres compañeras, se consagró a Dios para servirlo en los más pobres. Parientes y vecinos respondieron con burlas y calumnias. A aquellas mujeres las apodaron «les grises», que en francés significa «las grises», pero también «las achispadas»: así les echaban en cara el comercio de su marido. Cuando un incendio destruyó su casa, Margarita y sus dos primeras compañeras se comprometieron, el 2 de febrero de 1745, a ponerlo todo en común para ayudar a un mayor número de necesitados.

En 1747 se le confió el Hospital General de Montreal, endeudado y en ruinas. Hizo de él un refugio para los pobres, los ancianos, los enfermos, los huérfanos y los niños abandonados. En 1753 el rey Luis XV reconoció a la comunidad y le confió la administración del hospital, y en 1755 el obispo de Quebec aprobó su regla. Las hermanas tomaron entonces un hábito gris y conservaron el antiguo apodo como nombre propio.

En 1765 un incendio arrasó el hospital. Margarita exhortó a las hermanas y a los pobres a reconocer también en esta desgracia la mano de Dios y a darle gloria, y después, a los 64 años, emprendió la reconstrucción. Murió en Montreal el 23 de diciembre de 1771. Ya en vida la llamaban madre de los pobres.

Juan XXIII la beatificó el 3 de mayo de 1959 y la llamó Madre de la caridad universal. Juan Pablo II la canonizó el 9 de diciembre de 1990 en la basílica de San Pedro. Su obra la continúan hoy las Hermanas de la Caridad de Montreal y las congregaciones nacidas de ellas en Canadá y Estados Unidos. Desde 2010 las reliquias de la santa descansan en la basílica de Santa Ana de Varennes, su ciudad natal.