Santa Margarita de Hungría

Monja · † 1270

Virgen, princesa húngara, monja dominica

Santa Margarita de Hungría fue hija del rey de Hungría Bela IV y monja dominica. Pasó toda su breve vida en el monasterio, donde escogía los servicios más humildes y rechazaba las propuestas de matrimonios reales. La Iglesia la recuerda el 18 de enero.

Nació hacia 1242 en una de las fortalezas de Dalmacia, donde la familia real se había refugiado ante la invasión de los tártaros. Su madre era la reina María Láscaris. Ya antes del nacimiento, sus padres hicieron voto de consagrarla a Dios, si era una hija, pidiendo la salvación del país. Margarita era sobrina de santa Isabel de Hungría y hermana de santa Kinga y de la beata Yolanda de Polonia.

No había cumplido aún cuatro años cuando su madre la confió a las dominicas de Veszprém. Más tarde el rey construyó para las monjas un monasterio dedicado a la Santísima Virgen María en la isla de las Liebres, en el Danubio junto a Buda, que hoy lleva el nombre de Margarita, y allí fue a vivir también su hija. A los doce años hizo sus votos religiosos ante el maestro de la Orden dominicana, Humberto de Romans.

Su padre quiso casarla varias veces. Ya antes de los votos rechazó la mano de uno de los duques polacos. Cuando la pretendió Otakar, rey de Bohemia, pidió el velo de las vírgenes consagradas para poner fin a tales instancias. Lo recibió el 14 de junio de 1261 de manos del arzobispo de Esztergom, junto al altar de su tía, santa Isabel. Se negó también cuando su padre le propuso el matrimonio con Carlos de Anjou y le aseguró que obtendría fácilmente del papa la dispensa de los votos.

En el monasterio no quiso ningún privilegio y sufría cuando le recordaban que era hija de un rey. Trabajaba en la cocina, limpiaba la casa y fregaba la vajilla, y sobre todo cuidaba a las hermanas y a las sirvientas enfermas, incluso cuando las demás temían el contagio. Pasaba largas horas en oración ante el Santísimo Sacramento y ante la cruz, meditando la pasión de Cristo. Se imponía penitencias muy duras. Pío XII dijo de ellas que son una lección para meditar más que un ejemplo para imitar.

Sufrió por la guerra que su padre y su hermano Esteban libraban por el poder. La paz entre ellos se firmó en 1266 en su monasterio de la isla. A comienzos de 1270 Margarita enfermó gravemente. Murió al anochecer del 18 de enero de 1270, sin haber cumplido aún treinta años. Fue sepultada en el monasterio, y su tumba se convirtió pronto en lugar de peregrinación.

Fue venerada desde el momento de su muerte. Seis años después se llevó a cabo un proceso por orden del papa, y los testimonios recogidos entonces son la fuente principal de lo que se sabe de su vida. En 1789 Pío VI permitió su culto litúrgico en la diócesis de Transilvania, y en 1804 Pío VII lo extendió a toda la Orden dominicana. Pío XII inscribió a Margarita entre los santos el 19 de noviembre de 1943. Fue una canonización equivalente: el papa confirmó un culto que duraba desde hacía siglos, sin la ceremonia acostumbrada.