Santa Ludmila
Matrona
Mártir, duquesa de Bohemia, abuela de san Wenceslao
Santa Ludmila fue duquesa de Bohemia, esposa del duque Bořivoj I y abuela de san Wenceslao, a quien educó en la fe. Se la considera la primera mártir de las tierras checas y se la venera como una de las patronas de Bohemia. La Iglesia la recuerda el 16 de septiembre.
Nació hacia el año 860 en la familia de un príncipe eslavo; según la tradición, su padre fue Slavibor. Su lugar de origen no es seguro: algunos relatos la vinculan con la zona de Mělník y otros con Lusacia. Siendo todavía muy joven, se casó con Bořivoj, de la dinastía de los Přemyslidas, primer duque cristiano de Bohemia.
Según la tradición, ambos recibieron el bautismo de manos de san Metodio, apóstol de los eslavos. En su fortaleza de Levý Hradec fundaron la rotonda de San Clemente, considerada la primera iglesia de Bohemia. Sin embargo, la nueva fe encontró la oposición de muchos nobles. Los dos hijos de la pareja ducal, Spytihněv y Vratislav, gobernaron Bohemia uno tras otro después de la muerte de su padre. Ya viuda, Ludmila se ganó el afecto de la gente por su bondad y su generosidad con los pobres.
Vratislav se casó con Drahomíra, y su hijo mayor fue Wenceslao. El Martirologio Romano refiere que a Ludmila se le confió la educación de su nieto y que procuró infundirle el amor a Cristo. Juan Pablo II, hablando en Praga en 1990, la llamó mujer fuerte, modelo de las madres y abuelas que saben transmitir la fe a las nuevas generaciones también en tiempos difíciles.
Tras la muerte prematura de Vratislav, Drahomíra asumió el gobierno en nombre del joven Wenceslao. Entre nuera y suegra surgió un conflicto por la influencia sobre el joven príncipe, y Ludmila se encontró lejos de la corte, en la fortaleza de Tetín. Allí, en la noche del 15 de septiembre de 920 o 921, fue estrangulada por asesinos enviados a matarla; según la leyenda, usaron su propio velo. El Martirologio Romano, de acuerdo con las leyendas más antiguas, atribuye su muerte a una conjura de Drahomíra y de nobles paganos, aunque algunos autores consideran incierta la participación de su nuera.
Fue sepultada primero en la iglesia de San Miguel de Tetín. Según la tradición, Wenceslao, cuando asumió el gobierno, trasladó su cuerpo a la iglesia de San Jorge en el Castillo de Praga. Ludmila es venerada como mártir desde el siglo X, mucho antes de que existieran los procesos de canonización. En 2021, con motivo de los 1100 años de su martirio, el papa Francisco envió a las celebraciones de Tetín a su enviado especial, el cardenal Christoph Schönborn. Su nieto, san Wenceslao, se recuerda el 28 de septiembre.