Santa Lidia de Tiatira

Laico

Vendedora de púrpura de Tiatira, primera en creer en Filipos

Santa Lidia de Tiatira fue una vendedora de púrpura de la que hablan los Hechos de los Apóstoles. En la ciudad macedonia de Filipos fue la primera en creer en el Evangelio predicado por san Pablo apóstol y recibió el bautismo junto con su familia. La Iglesia la recuerda el 20 de mayo.

Todo lo que sabemos de ella procede del capítulo dieciséis de los Hechos de los Apóstoles. No se conoce el año de su nacimiento ni el de su muerte. Era natural de Tiatira, ciudad del oeste de Asia Menor, y comerciaba con púrpura. San Lucas la llama «temerosa de Dios». Así se llamaba a los paganos que adoraban al único Dios de Israel, aunque no cumplían todos los preceptos de la Ley judía.

Pablo llegó a Filipos, ciudad principal de aquel distrito de Macedonia y colonia romana, tras una visión en Tróade en la que un macedonio le suplicaba: «Pasa a Macedonia y ayúdanos». El sábado, el apóstol y sus compañeros salieron por la puerta de la ciudad hacia el río, donde pensaban que había un lugar de oración, y hablaron con las mujeres que se habían reunido allí. Entre ellas estaba Lidia. Lucas cuenta que el Señor le abrió el corazón para que escuchara con atención las palabras de Pablo.

Lidia fue bautizada junto con su familia. Después pidió a los misioneros: «Si ustedes consideran que soy fiel al Señor, vengan a alojarse en mi casa». E insistió hasta que aceptaron. Poco después, Pablo y Silas fueron azotados con varas en Filipos y encerrados en la cárcel. Cuando los liberaron, fueron a casa de Lidia, vieron allí a los hermanos, los animaron y dejaron la ciudad.

Aquí termina lo que la Sagrada Escritura dice de Lidia. No sabemos cómo siguió su vida ni cuándo murió. El papa Francisco, al meditar su historia en 2019, vio en su conversión y su hospitalidad el testimonio de la llegada del cristianismo a Europa. Lidia vivió en una época en la que aún no existían los procesos de canonización. El Martirologio Romano la recuerda como la que en Filipos fue la primera en creer en el Evangelio predicado por Pablo.