Santa Juana de Lestonnac

Monja · 1556-1640

Viuda, madre, fundadora de la Compañía de María Nuestra Señora

Santa Juana de Lestonnac fue esposa y madre en Burdeos y, tras la muerte de su marido, fundó una orden religiosa dedicada a la educación y la instrucción de las jóvenes. Era sobrina del escritor Michel de Montaigne. La Iglesia la recuerda el 2 de febrero.

Nació el 27 de diciembre de 1556 en Burdeos, en un tiempo en que Francia estaba dividida por las disputas sobre la fe. Su padre, Richard de Lestonnac, era católico. Su madre, Jeanne Eyquem de Montaigne, había abrazado el calvinismo e hizo todo lo posible por educar en él a su hija. El papa Pío XII recordó que fue Montaigne quien advirtió a su cuñado de este peligro y ayudó a apartar la educación de la niña de la influencia de su madre. Juana permaneció fiel a la Iglesia católica y desde su juventud procuró, aunque sin conseguirlo, atraer de nuevo a ella también a su madre.

En 1573 se casó por voluntad de su padre con Gaston de Montferrant, aunque antes había pensado en la vida religiosa. Dio a luz a siete hijos, de los que no todos llegaron a la edad adulta; el Martirologio Romano habla de cinco, a cuya educación proveyó sabiamente tras la muerte de su marido. Enviudó en 1597 y al mismo tiempo perdió a su hijo mayor. Dos hijas ingresaron en la Orden de la Anunciada.

Cuando el porvenir de sus hijos quedó asegurado, ingresó en 1603 en Toulouse en las Fuldenses (Feuillantines), rama austera de las cistercienses, y tomó el nombre de Juana de San Bernardo. Al cabo de unos meses su salud cedió y tuvo que dejar el monasterio. Según la tradición de su orden, en la última noche que pasó allí en oración comprendió que debía dedicarse a las jóvenes. Regresó a Burdeos y durante la peste de 1605 cuidó a los enfermos.

Veía cuántas jóvenes crecían sin instrucción y sin apoyo en la fe. Con la ayuda de algunos jesuitas, entre ellos el padre Jean de Bordes, preparó una comunidad inspirada en el modelo de la Compañía de Jesús, que unía la oración con la enseñanza. La apoyó el arzobispo de Burdeos, el cardenal François de Sourdis, y el papa Pablo V aprobó la orden el 7 de abril de 1607. Se la llamó Orden de las Hijas de Nuestra Señora; hoy lleva el nombre de Compañía de María Nuestra Señora (Compagnie de Marie Notre-Dame). En 1608 se estableció en Burdeos la primera casa y en 1610 se emitieron en ella los primeros votos religiosos.

Juana fue la primera superiora. En 1622 fue apartada de este cargo y durante varios años soportó humillaciones y aislamiento. Un decreto de la Santa Sede de 1948 dice que estos sufrimientos llevaron sus virtudes hasta el grado heroico. Murió en Burdeos el 2 de febrero de 1640, a los ochenta y tres años. La orden contaba entonces con treinta casas en Francia.

El papa León XIII la beatificó el 23 de septiembre de 1900 y Pío XII la canonizó el 15 de mayo de 1949. Pío XII dijo en aquella ocasión que la santa muestra cuán importante es la educación de la mujer con vistas a su papel en la sociedad. La Compañía de María Nuestra Señora está hoy presente en cuatro continentes.