San Ruperto de Salzburgo
Obispo
Obispo y abad, fundador del monasterio de San Pedro, patrono de Salzburgo
San Ruperto fue un obispo de Worms que, entre los siglos VII y VIII, llegó a Baviera y fundó el monasterio de San Pedro sobre las ruinas de la ciudad romana de Juvavum. De aquella fundación nacieron la ciudad de Salzburgo y su obispado. El Martirologio Romano lo recuerda el 27 de marzo.
De su juventud no se sabe nada cierto, y tampoco conocemos el año de su nacimiento. Procedía de una poderosa familia franca de la región del Rin y ejerció el ministerio de obispo en Worms, a orillas del Rin, antes de ponerse en camino hacia el este.
A finales del siglo VII, Teodón, duque de Baviera, le pidió que fuera a su país y fortaleciera allí la Iglesia. El Evangelio ya se había anunciado antes en Baviera, pero la fe no había tenido tiempo de arraigar. Según su Vida, Ruperto se detuvo primero en la corte del duque en Ratisbona, después bajó por el Danubio hasta Lorch y finalmente se estableció junto al lago Wallersee, en la actual Seekirchen, donde construyó una iglesia en honor de san Pedro.
Buscando un lugar mejor, pidió al duque la antigua Juvavum, junto al río Salzach, en gran parte en ruinas, y la obtuvo. Allí levantó la iglesia y el monasterio de San Pedro, que dirigió como obispo y abad a la vez; la tradición de la abadía vincula su comienzo con el año 696. Más de diez años después fundó en la colina de Nonnberg un monasterio femenino y puso como primera abadesa a su sobrina, santa Erentrudis. Ambos monasterios existen sin interrupción hasta hoy.
El duque Teodón y su hijo Teodeberto dotaron generosamente estas fundaciones, entre otras cosas con una participación en las salinas de Reichenhall. Por eso se representa a Ruperto con un recipiente de sal y se le venera como patrono de los mineros de la sal, y la ciudad recibió más tarde el nombre de Salzburgo, es decir, el castillo de la sal. En la región de Pongau fundó además la celda de San Maximiliano, de la que surgió la actual Bischofshofen. Como dice el Martirologio Romano, desde Salzburgo difundió la fe cristiana.
Murió un 27 de marzo. La tradición dice que ocurrió el día de Pascua, que en el año 718 cayó el 27 de marzo, y por eso ese año suele darse como fecha de su muerte. Sin embargo, no hay certeza: los estudios más recientes afirman solo que murió después de 717. También es incierto el lugar de su muerte: la tradición señala Salzburgo; las investigaciones más recientes, Worms, adonde habría regresado al final de su vida.
En 774 san Virgilio, obispo de Salzburgo, depositó sus reliquias en la catedral recién construida. El aniversario de aquel acontecimiento, el 24 de septiembre, lo celebra Salzburgo hasta hoy como fiesta de su patrono. No hubo un proceso formal de canonización: Ruperto pertenece a los santos venerados desde la Alta Edad Media, mucho antes de que surgiera el procedimiento pontificio. Juan Pablo II, al celebrar la misa en la catedral de Salzburgo en 1998, lo llamó buen pastor y obispo itinerante, que encontró el camino hacia una pequeña ciudad en ruinas a orillas del Salzach y dedicó su primera iglesia al apóstol Pedro.