San Roberto Southwell

Sacerdote · † 1595

Presbítero y mártir, jesuita, poeta, misionero en la Inglaterra isabelina

San Roberto Southwell fue un jesuita inglés, sacerdote y poeta. Durante seis años sirvió en secreto a los católicos en Londres y sus alrededores, y en 1595 sufrió el martirio en Tyburn. Pertenece al grupo de los Cuarenta Mártires de Inglaterra y Gales. El Martirologio Romano lo conmemora el 21 de febrero, día de su muerte.

Nació hacia 1561 en Horsham St Faith, en el condado de Norfolk, en una familia noble y acomodada. Fue educado en la fe católica, que en la Inglaterra de la reina Isabel I no se podía profesar libremente. Por eso, siendo aún un muchacho, fue enviado a estudiar al continente, primero al colegio inglés de Douai y después a París.

En París pidió ser admitido en la Compañía de Jesús. Al principio fue rechazado por su corta edad, pero en 1578 fue recibido en la orden en Roma. En 1584 fue ordenado sacerdote y después fue prefecto de estudios en el Colegio Inglés de Roma.

En 1586 partió con el padre Henry Garnet hacia la misión de Inglaterra. La ley de aquel país castigaba entonces con la muerte, como traidor, a todo súbdito de la reina que hubiera recibido la ordenación sacerdotal católica y permaneciera en el reino. Southwell actuaba bajo el nombre supuesto de Cotton. Pasaba de una casa católica a otra, administraba los sacramentos, visitaba a los presos y ayudaba a los sacerdotes recién llegados. Encontró refugio en la casa de la condesa de Arundel, cuyo marido, san Felipe Howard, estaba preso en la Torre de Londres.

En la clandestinidad escribió mucho para fortalecer a los perseguidos. Pensando en Felipe Howard encarcelado compuso An Epistle of Comfort (Epístola de consuelo), dirigida a los sacerdotes y laicos presos por la fe. La mayor parte de sus poemas religiosos procede de los años de su ministerio en Londres. Los más conocidos son el poema navideño The Burning Babe (El Niño ardiente) y el largo poema Saint Peter's Complaint (El lamento de san Pedro), sobre el dolor del apóstol tras haber negado a Jesús. Sus obras se leyeron mucho ya en vida suya y siguen siendo apreciadas hoy.

En 1592 fue capturado en Uxendon, cerca de Harrow, en la casa de la familia católica Bellamy, adonde había acudido para ejercer su ministerio. Lo traicionó la hija de los dueños de la casa, encarcelada antes ella misma y sometida a las presiones del cazador de sacerdotes Richard Topcliffe. Southwell fue torturado muchas veces, pero no delató a nadie. Pasó casi tres años en prisión, la mayor parte de ese tiempo en la Torre de Londres. El 20 de febrero de 1595 compareció ante el tribunal en Westminster y fue condenado a muerte por alta traición. Al día siguiente fue arrastrado hasta Tyburn. Al pie de la horca declaró que era sacerdote católico y jesuita, y negó haber tramado jamás mal alguno contra la reina. Fue ahorcado, y los presentes no permitieron que lo descolgaran todavía vivo.

El papa Pío XI lo beatificó el 15 de diciembre de 1929 y Pablo VI lo canonizó el 25 de octubre de 1970, junto con otros treinta y nueve mártires de Inglaterra y Gales.