San Radim Gaudencio

Obispo

Obispo, primer metropolitano de Gniezno, hermano de san Adalberto

San Radim Gaudencio fue medio hermano y fiel compañero de san Adalberto, testigo de su martirio y después el primer arzobispo de Gniezno, es decir, el primer metropolitano en tierras polacas. La Iglesia lo recuerda el 11 de octubre.

Procedía de Bohemia. Era hijo del príncipe Slavník, señor de Libice, pero de una madre distinta de la de Adalberto. No conocemos el nombre de su madre. Nació probablemente entre los años 960 y 970. A finales de la década de 980 los dos hermanos llegaron a Roma e ingresaron en el monasterio benedictino de los Santos Bonifacio y Alejo, en el Aventino. Allí Radim tomó el nombre de Gaudencio. El nombre latino, como el eslavo, designa a un hombre alegre. Más tarde recibió la ordenación sacerdotal.

Cuando en Libice fue asesinada casi toda la familia de los Slavník, los hermanos ya no volvieron a Bohemia. Llegaron a Polonia, a la corte del duque Boleslao el Bravo, y en 997 partieron de allí en misión hacia los prusianos paganos. Radim estaba junto a su hermano cuando este fue asesinado el 23 de abril de 997. El Martirologio Romano refiere que estuvo presente en su martirio y que después él mismo fue encarcelado. Muy probablemente fue él quien comunicó a Boleslao la muerte de Adalberto, y su testimonio es una de las principales fuentes de lo que sabemos sobre los últimos días del mártir.

Tras la muerte de su hermano se dirigió a Roma y trabajó por su canonización. En 999 Adalberto fue proclamado santo y Radim recibió la consagración episcopal. En un documento firmado en Roma el 2 de diciembre de 999 aparece como arzobispo de san Adalberto mártir. En marzo del año 1000 llegó a Gniezno junto con el emperador Otón III, que peregrinaba a la tumba del mártir. Ante las reliquias de Adalberto el emperador se reunió entonces con Boleslao el Bravo. Durante aquel congreso se anunció la creación de la sede metropolitana de Gniezno, instituida por el papa Silvestre II, de la que dependían las nuevas diócesis de Cracovia, Breslavia y Kołobrzeg. Radim fue su primer arzobispo.

Casi nada sabemos de su ministerio posterior, porque las fuentes de la época callan. Tampoco es segura la fecha de su muerte. Los antiguos catálogos de los arzobispos de Gniezno indican el año 1006, pero los historiadores ponen en duda esta fecha y proponen diversos años de comienzos del siglo XI. Fue sepultado en Gniezno. En 1038 o 1039 el duque bohemio Bretislao I invadió Gniezno y se llevó a Praga las reliquias de san Adalberto y, con ellas, los restos de Radim.

En una de las escenas de la Puerta de Gniezno, fundida en bronce en el siglo XII, Radim aparece justo detrás de Adalberto. En 2003 unas reliquias atribuidas a Radim fueron trasladadas de Praga a Gniezno, a la parroquia dedicada a él. Nunca se celebró un proceso de beatificación ni de canonización en su favor. En Polonia, también en la archidiócesis de Gniezno, se le llama tradicionalmente beato, mientras que el Martirologio Romano lo cuenta entre los santos.