San Pío de Pietrelcina

Sacerdote · 1887-1968

Presbítero, capuchino, confesor en San Giovanni Rotondo

San Pío de Pietrelcina, conocido en todo el mundo como el Padre Pío, fue un capuchino y sacerdote que durante más de medio siglo ejerció su ministerio en el convento de San Giovanni Rotondo, en Apulia. Allí atraía multitudes como confesor y director espiritual, y para los enfermos fundó el hospital Casa Alivio del Sufrimiento. La Iglesia lo recuerda el 23 de septiembre, día de su muerte.

Nació el 25 de mayo de 1887 en Pietrelcina, en la archidiócesis de Benevento. Sus padres fueron Grazio Forgione y Maria Giuseppa De Nunzio. Fue bautizado al día siguiente con el nombre de Francesco. A los dieciséis años, el 6 de enero de 1903, ingresó en el noviciado de los capuchinos en Morcone, donde recibió el hábito y el nombre de fray Pío. Emitió los votos solemnes el 27 de enero de 1907 y el 10 de agosto de 1910 fue ordenado sacerdote en Benevento.

A causa de su salud débil, pasó varios años después de la ordenación en casa de su familia. En septiembre de 1916 sus superiores lo enviaron al convento de San Giovanni Rotondo, donde permaneció hasta el final de su vida. El 20 de septiembre de 1918 aparecieron en su cuerpo los estigmas, heridas semejantes a las de Cristo, que llevó durante cincuenta años. La edición italiana del Misal Romano ve en ellos el signo exterior de su íntima unión con Cristo crucificado.

La noticia de los estigmas atraía al convento a cada vez más gente, y el Santo Oficio examinó su caso. Desde 1923 declaró varias veces que no constataba carácter sobrenatural en los fenómenos que se le atribuían, y restringió su ministerio. En 1931 solo se le dejó la celebración de la misa sin participación de los fieles; la misa pública se le devolvió en 1933 y las confesiones en 1934. Aceptó estas decisiones con obediencia. Juan Pablo II dijo que la obediencia fue para él un crisol de purificación.

El corazón de su ministerio eran la santa misa y el confesionario. Pablo VI recordaba que el Padre Pío celebraba la misa con humildad y confesaba de la mañana a la noche. Decía de sí mismo: «Soy un pobre fraile que reza», y enseñaba que la oración es la llave que abre el corazón de Dios. Los Grupos de Oración que fundó se extendieron por todo el mundo. El 5 de mayo de 1956 se inauguró en San Giovanni Rotondo el hospital construido por iniciativa suya, la Casa Alivio del Sufrimiento.

El Padre Pío murió en San Giovanni Rotondo el 23 de septiembre de 1968, a los 81 años. Ya en vida gozaba de fama de santidad, y tras su muerte los peregrinos siguieron llegando al convento desde todo el mundo. En 1982 la Santa Sede autorizó el inicio de su causa de beatificación.

Juan Pablo II, que siendo estudiante en Roma lo había conocido personalmente, lo beatificó el 2 de mayo de 1999 y lo canonizó el 16 de junio de 2002 en la plaza de San Pedro. Ese mismo día anunció que la memoria de san Pío, con el grado de obligatoria, se inscribiría en el calendario de toda la Iglesia el 23 de septiembre, día de su nacimiento al cielo.