San Pedro Julián Eymard

Sacerdote · 1811-1868

Presbítero, fundador de la Congregación del Santísimo Sacramento

San Pedro Julián Eymard fue un sacerdote francés, primero del clero diocesano, después marista y finalmente fundador de la Congregación del Santísimo Sacramento y de las Siervas del Santísimo Sacramento. Un decreto de la Santa Sede lo llama insigne apóstol de la Eucaristía. La Iglesia celebra su memoria el 2 de agosto.

Nació el 4 de febrero de 1811 en La Mure, en la diócesis de Grenoble. Su padre, que había perdido varios hijos, se opuso durante mucho tiempo a su vocación sacerdotal. El breve de beatificación cuenta que, siendo muy pequeño, Pedro Julián fue encontrado en la iglesia junto al sagrario y explicó a su hermana, que lo buscaba, que estaba cerca de Jesús para escucharlo. Recibió la primera comunión a los doce años. Entró en el seminario de Grenoble a los veinte años y fue ordenado sacerdote el 20 de julio de 1834.

Durante algunos años fue pastor en su diócesis. En 1839, con el permiso de su obispo, ingresó en Lyon en la Sociedad de María, los maristas, donde desempeñó cargos de responsabilidad, entre ellos el de provincial. Orando en el santuario mariano de Fourvière, en Lyon, comprendió que debía difundir la adoración pública y perpetua del Santísimo Sacramento y fundar una comunidad de sacerdotes que tendieran a la santidad por medio de la Eucaristía.

Con el consentimiento de sus superiores dejó a los maristas y se trasladó a París. Allí, en 1856, dio comienzo a la Congregación del Santísimo Sacramento, y el 6 de enero de 1857 su primera comunidad inició la adoración pública. En 1858, junto con Marguerite Guillot, fundó las Siervas del Santísimo Sacramento. Creó también una asociación de sacerdotes adoradores y una agregación eucarística para los laicos, y preparaba a adultos y a jóvenes obreros para la primera comunión. La adoración era para él la fuente del amor a los pobres de los suburbios de París y a los sacerdotes necesitados.

Enseñaba que la Eucaristía debe estar en el centro de la vida de todo cristiano y animaba a participar con frecuencia en la misa. Honraba a María como Nuestra Señora del Santísimo Sacramento. San Juan María Vianney dio testimonio de la santidad de su vida. Pío XI y Pablo VI subrayaron que su obra preparó el camino a los congresos eucarísticos. El joven Auguste Rodin, que tras la muerte de su hermana fue novicio durante algunos meses en su congregación, esculpió su busto, y Eymard lo animó a seguir con la escultura.

Agotado por el trabajo y por las pruebas de sus últimos años, murió el 1 de agosto de 1868 en su La Mure natal, a los 57 años. Su cuerpo reposa en París. Pío XI lo beatificó en 1925 y Juan XXIII lo canonizó el 9 de diciembre de 1962, al término de la primera sesión del Concilio Vaticano II. En 1995 Juan Pablo II, acogiendo las peticiones de obispos, sacerdotes y fieles de muchos países, dispuso que su memoria se inscribiera en el calendario de toda la Iglesia.