San Leandro de Sevilla
Obispo
Obispo, hermano de san Isidoro, defensor de la fe católica entre los visigodos
San Leandro fue monje y obispo de Sevilla, hermano mayor de los santos Isidoro, Fulgencio y Florentina. Con su enseñanza y su trabajo perseverante logró que los visigodos, que entonces dominaban España, abandonaran el arrianismo y abrazaran la fe católica. El Martirologio Romano lo recuerda el 13 de marzo.
Nació en Cartagena, en el sureste de España, en una antigua familia romana; su padre se llamaba Severiano. No se conoce el año de su nacimiento; se señalan fechas entre 534 y 545. Hacia mediados del siglo VI la familia se trasladó a Sevilla. Leandro era el mayor de los hermanos y, tras la muerte de su padre, veló por la educación de su hermano menor Isidoro. Benedicto XVI recordó que Isidoro le debía mucho: Leandro era una persona exigente, estudiosa y austera.
Leandro se hizo monje y, hacia el año 578, fue nombrado obispo de Sevilla. Gobernaba entonces el reino Leovigildo, que como la mayoría de los visigodos profesaba el arrianismo, doctrina que negaba la igualdad del Hijo de Dios con el Padre. Bajo el influjo de las enseñanzas de Leandro abrazó la fe católica Hermenegildo, hijo del rey. Su rebelión contra su padre terminó en derrota y él mismo fue ejecutado en 585; la Iglesia lo venera como mártir.
En aquellos años agitados Leandro residió en Constantinopla. Allí conoció al futuro papa Gregorio Magno, entonces enviado de la Sede Apostólica ante la corte imperial, y trabó con él una amistad duradera. Gregorio recordó más tarde que a Leandro lo había llevado a la capital del imperio una embajada relativa a la fe de los visigodos; otros testimonios hablan de destierro, y las fechas de la estancia no son seguras. También por insistencia de Leandro emprendió Gregorio su comentario al Libro de Job, conocido como Moralia, y a él le dedicó la obra.
Tras la muerte de Leovigildo en 586 subió al trono su hijo menor Recaredo, que abrazó él mismo la fe católica. En 589 el III Concilio de Toledo selló el paso del reino visigodo del arrianismo a la fe católica. Leandro fue uno de los principales artífices de este acontecimiento y, al concluir las sesiones, pronunció una homilía sobre la alegría de la Iglesia por la conversión de los godos. El concilio dispuso además que en las iglesias de España el pueblo, a ejemplo de las Iglesias de Oriente, cantara durante la Misa la profesión de fe.
Leandro cuidó de la formación del clero y de la liturgia. Para su hermana Florentina, que había elegido la vida monástica, escribió una instrucción, conservada hasta hoy, sobre la vida de las vírgenes consagradas a Dios y sobre el desprecio del mundo; con el tiempo sirvió de regla para comunidades femeninas. Gregorio Magno, ya papa, le envió sus obras y, en 599, el palio.
Murió en Sevilla hacia el año 600; las fuentes dan años entre 599 y 601, y como día de su muerte se señala el 13 de marzo. En la sede episcopal le sucedió su hermano menor, san Isidoro. La Iglesia venera a Leandro como santo desde tiempos antiguos; vivió mucho antes de que existieran los procesos formales de canonización. En España su memoria se celebra el 13 de noviembre.