San Juan Kemble
Sacerdote · 1599-1679
Presbítero y mártir, durante más de cincuenta años pastor en Herefordshire
San Juan Kemble fue un sacerdote inglés que, en tiempos de persecución, sirvió en secreto durante más de cincuenta años a los católicos de los condados de Herefordshire y Monmouthshire, en la frontera entre Inglaterra y Gales. Siendo ya un anciano de ochenta años, fue ahorcado en Hereford por ser sacerdote. La Iglesia lo recuerda el 22 de agosto.
Nació en 1599 en la granja de Rhydicar, en la parroquia de St Weonards, en Herefordshire. Como entonces no era posible formar sacerdotes católicos en Inglaterra, se marchó al Colegio Inglés de Douai, en Flandes. Allí fue ordenado sacerdote el 23 de febrero de 1625 y ese mismo año regresó a su patria como misionero.
En virtud de una ley de la época de Isabel I, la sola presencia en Inglaterra de un sacerdote ordenado en el extranjero era alta traición, castigada con la muerte. Durante más de medio siglo Juan Kemble visitó a las familias católicas de Herefordshire y Monmouthshire, celebró para ellas la Misa y les administró los sacramentos. En su vejez vivió con unos parientes en el castillo de Pembridge, en la parroquia de Welsh Newton.
En 1678 Inglaterra se vio sacudida por el pánico que provocó la llamada conspiración papista inventada por Titus Oates, un supuesto plan de los católicos para asesinar al rey Carlos II. A finales de ese año el capitán John Scudamore arrestó al anciano sacerdote en el castillo de Pembridge. Juan había sido advertido y lo instaban a huir, pero se negó. Fue encerrado en la cárcel de Hereford.
En 1679 fue llevado a Londres e interrogado en la prisión de Newgate sobre la supuesta conspiración. No se encontró ninguna prueba de que tuviera que ver con ella y, sin embargo, fue condenado a muerte únicamente por ser sacerdote católico. Lo enviaron de vuelta a Hereford y el anciano tuvo que recorrer a pie gran parte del camino.
Su ejecución se fijó para el 22 de agosto de 1679 en el prado de Widemarsh, en Hereford. Antes de que lo sacaran de la cárcel, terminó sus oraciones, y luego fumó una pipa y bebió una copa de vino con el ayudante del sheriff. De ahí nacieron en Herefordshire las expresiones «pipa de Kemble» y «copa de Kemble» para la pipa y la copa de despedida. Al pie del patíbulo declaró que moría por la fe católica y no por ninguna conspiración, perdonó al verdugo y fue ahorcado. Ese mismo día fue ejecutado en Worcester el franciscano san Juan Wall.
El cuerpo de Juan Kemble descansa en el cementerio parroquial de Welsh Newton, adonde acuden peregrinos cada año, y una de sus manos se conserva en la iglesia de San Francisco Javier de Hereford. El papa Pío XI lo beatificó el 15 de diciembre de 1929 entre ciento treinta y seis mártires de Inglaterra, y Pablo VI lo canonizó el 25 de octubre de 1970 entre los Cuarenta Mártires de Inglaterra y Gales.