San Juan Gualberto
Monje · † 1073
Abad, fundador de la comunidad monástica de Vallombrosa, adversario de la simonía
San Juan Gualberto fue un caballero florentino que, por amor a Cristo, perdonó al asesino de su hermano y después se hizo monje. En Vallombrosa, en la Toscana, fundó una comunidad de la que nació la congregación benedictina de Vallombrosa, y toda su vida combatió la simonía, es decir, el comercio de los cargos eclesiásticos. La Iglesia lo recuerda el 12 de julio.
Nació en Florencia, en la noble familia de los Visdomini. El año de su nacimiento no es seguro: se indica el 985 o el 995. Cuando asesinaron a su hermano mayor Hugo, su padre y la costumbre de la época exigían a Juan que se vengara. Según la tradición, encontró al asesino un Viernes Santo en un paso estrecho. Este cayó ante él con los brazos en cruz y pidió piedad en nombre de Cristo, y Juan envainó la espada, lo abrazó y le perdonó la vida. Las Vidas más antiguas transmiten esta historia en versiones diferentes.
Según la tradición, cuando después rezaba en la iglesia del monasterio benedictino de San Miniato en Florencia, el Cristo del crucifijo inclinó la cabeza hacia él. Juan entró en ese monasterio. Pero cuando ocupó el cargo de abad un hombre que, según los monjes, lo había comprado, Juan protestó y abandonó San Miniato. Durante algún tiempo vivió entre los ermitaños de Camaldoli, pero lo atraía más la vida comunitaria.
Hacia 1038 se estableció con algunos compañeros en Vallombrosa, en un valle boscoso de los Apeninos no lejos de Florencia. La abadesa del cercano monasterio de Sant'Ellero les donó el terreno, y Juan aceptó a regañadientes el cargo de abad. La comunidad vivía según la Regla de san Benito en estricta pobreza y en edificios sencillos, mientras que los hermanos conversos se ocupaban de los asuntos fuera del monasterio. Antiguos testimonios afirman que, además de la oración, los monjes cuidaban los bosques de los alrededores. El papa Víctor II aprobó la comunidad, y aún en vida del fundador otros monasterios de la Toscana se fundaron o se unieron a ella, entre ellos Passignano.
Aunque era monje, vivía las preocupaciones de toda la Iglesia. Pablo VI escribió que desde Vallombrosa, como desde una atalaya, percibía sus necesidades urgentes. Con sus monjes se opuso a la simonía y al nicolaísmo, es decir, a la violación del celibato por parte del clero, y en especial al obispo de Florencia Pedro Mezzabarba, acusado de haber comprado su cargo. En 1068, en el curso de estas luchas, uno de sus monjes, Pedro, se sometió a la prueba del fuego; el Martirologio Romano lo recuerda como el beato Pedro llamado Ígneo, que pasó ileso a través del fuego.
Juan Gualberto murió el 12 de julio de 1073 en el monasterio de Passignano y allí fue sepultado. Antes de morir escribió a sus hermanos una carta sobre el vínculo de la caridad que debe unirlos. El papa Celestino III lo inscribió entre los santos en 1193. En 1951 Pío XII lo proclamó patrono de los guardas forestales de Italia, y en 1999 Juan Pablo II escribió que el perdón que Juan concedió al asesino de su hermano sigue siendo una llamada muy actual también hoy.