San Juan Fisher
Obispo · 1469-1535
Obispo de Rochester y mártir, cardenal, canciller de la Universidad de Cambridge
San Juan Fisher fue obispo de Rochester, cardenal y mártir. Se opuso al rey Enrique VIII cuando este quiso anular su matrimonio y ponerse a la cabeza de la Iglesia en Inglaterra. La Iglesia lo recuerda el 22 de junio, día de su muerte, junto con santo Tomás Moro.
Nació en 1469 en Beverley, en Yorkshire, en una familia de comerciantes acomodados, Roberto e Inés. Estudió en Cambridge, en el colegio de Michaelhouse, y a los veintidós años, con un permiso especial, fue ordenado sacerdote. Llegó a ser rector de su colegio, en 1501 obtuvo el doctorado en teología y asumió el cargo de vicecanciller de la universidad.
Margarita Beaufort, madre del rey Enrique VII, lo eligió como confesor y director espiritual. Por consejo suyo fundó en Cambridge el Christ's College y el St John's College. Fisher llevó a Cambridge a Erasmo de Rotterdam y fomentó el estudio del griego y del hebreo, que él mismo aprendió en edad madura. Desde 1504 fue canciller de la universidad, y diez años después recibió el cargo de por vida.
En 1504 Enrique VII lo eligió obispo de Rochester, y el papa Julio II lo confirmó. Era una de las diócesis más pequeñas y pobres de Inglaterra; Fisher no quiso cambiarla por otra más rica y la llamaba su pobre esposa. Visitaba las parroquias, a los enfermos y a los pobres, mientras él mismo vivía en el ayuno y la mortificación. Con la palabra y con la pluma combatió los errores de Lutero.
Cuando Enrique VIII comenzó a buscar la anulación de su matrimonio con Catalina de Aragón, Fisher se convirtió en el principal defensor de la reina. En 1529, ante el tribunal de los legados pontificios, declaró que ningún poder, ni humano ni divino, podía disolver ese matrimonio y que, como Juan el Bautista, estaba dispuesto a morir en defensa de la santidad del matrimonio. En 1531, cuando el clero tuvo que reconocer al rey como cabeza suprema de la Iglesia en Inglaterra, gracias a él se añadió una salvedad: en cuanto lo permita la ley de Cristo.
En 1534 se negó a prestar un juramento que en la práctica significaba rechazar la autoridad del papa, y en abril fue encerrado en la Torre de Londres. En mayo de 1535 el papa Pablo III lo creó cardenal, y el rey, enfurecido, habría declarado que Fisher no tendría cabeza sobre la cual llevar el capelo. El 17 de junio fue condenado por no reconocer al rey como cabeza suprema de la Iglesia. El 22 de junio de 1535, en Tower Hill, dijo a la multitud que moría por la fe de la Iglesia católica, pidió oraciones para perseverar y rezó por el rey. Recitó el Te Deum y el salmo In te, Domine, speravi, y fue decapitado.
León XIII lo beatificó en 1886 junto con otros cincuenta y tres mártires ingleses, entre ellos Tomás Moro. Pío XI canonizó a ambos el 19 de mayo de 1935, en el cuarto centenario de su martirio. La bula de canonización compara a Juan Fisher con Juan el Bautista, que también dio la vida en defensa del matrimonio.