San Juan de Dukla

Sacerdote · † 1484

Presbítero, franciscano, predicador y confesor en Leópolis

San Juan de Dukla fue un franciscano del siglo XV, sacerdote, predicador y confesor, que pasó la mayor parte de su vida en Leópolis. Es patrono de Leópolis y de su región. El Martirologio Romano lo recuerda el 29 de septiembre, día de su muerte, y en Polonia su memoria se celebra el 8 de julio.

Nació en Dukla, pequeña ciudad al pie del monte Cergowa, probablemente hacia 1414. De su familia y de su juventud se sabe muy poco, y los relatos sobre estudios en Cracovia no tienen apoyo en las fuentes. Según una tradición que también recogió el documento pontificio de canonización, vivió primero durante un tiempo como ermitaño en los montes que rodean su ciudad natal.

Después ingresó en los franciscanos conventuales, probablemente en la cercana Krosno, y fue ordenado sacerdote. Fue guardián, es decir, superior del convento, en Krosno y en Leópolis, y luego custodio, con los conventos de la circunscripción de Leópolis bajo su autoridad. Lo atraía, sin embargo, el ejemplo de los reformadores de la orden, san Bernardino de Siena y san Juan de Capistrano, que llamaban a una observancia más estricta de la Regla de san Francisco. En 1463 pasó al convento de los observantes de Leópolis, a quienes en Polonia se llamaba bernardinos.

Entre los bernardinos vivió veintiún años, con una breve estancia en Poznań. En Leópolis fue predicador y confesor. La gente acudía en masa a escuchar sus sermones y a buscar su consejo, y en el confesonario era conocido por su paciencia. Los documentos de la Santa Sede dicen que dialogó con rutenos y armenios, procurando llevarlos a la unidad con la Iglesia católica, y el Martirologio, que fomentó la unidad de los cristianos. Más tarde acudieron también a su sepulcro fieles ortodoxos y armenios.

Hacia el final de su vida perdió la vista, pero no dejó de trabajar. Pedía que le leyeran los sermones para poder seguir enseñando, e iba a tientas al confesonario. Murió en Leópolis el 29 de septiembre de 1484, después de rezar los salmos junto con sus hermanos, y fue sepultado en la iglesia de los bernardinos. Cuando en 1648 Leópolis resistió el asedio de las tropas de Bohdán Jmelnitski, sus habitantes atribuyeron la salvación de la ciudad a su intercesión.

Fue venerado desde su muerte. En 1733 el papa Clemente XII confirmó su culto, declarándolo beato. En el siglo XVIII la Santa Sede lo proclamó también patrono de la Corona de Polonia y de Lituania. Juan Pablo II lo canonizó el 10 de junio de 1997 en Krosno, en su tierra natal, y dijo que Juan deseaba ante todo servir. Las reliquias del santo reposan hoy en la iglesia de los bernardinos de Dukla.