San Jacinto de Polonia

Sacerdote · † 1257

Presbítero, dominico, apóstol de las tierras eslavas

San Jacinto Odrowąż fue sacerdote de la Orden de Predicadores. Recibió el hábito de manos de santo Domingo, que lo destinó a propagar la Orden en Polonia. El Martirologio Romano lo recuerda el 15 de agosto, día de su muerte, mientras que en Polonia su memoria se celebra el 17 de agosto.

Nació a finales del siglo XII, según la tradición en Kamień Śląski, en el poderoso linaje de los Odrowąż. No se conoce el año exacto de su nacimiento. Era pariente del obispo de Cracovia Ivo Odrowąż y llegó a ser canónigo de la catedral de Cracovia. Relatos posteriores hablan de sus estudios de derecho y teología en Cracovia, Praga y Bolonia, pero las fuentes de su época no lo confirman.

En 1220 o 1221 se encontraba en Roma con el obispo Ivo. Allí conoció a santo Domingo y, junto con Ceslao, ingresó en la Orden de Predicadores, recibiendo el hábito de manos del mismo fundador. Durante un tiempo vivió junto a Domingo en Bolonia. En el camino hacia Polonia los frailes se detuvieron en Friesach, en Carintia, donde nuevos candidatos ingresaron en la Orden. En 1222 Jacinto llegó a Cracovia, y el obispo Ivo entregó a los dominicos la iglesia de la Santísima Trinidad, que se convirtió en la primera casa de la Orden en Polonia.

El Martirologio refiere que, con el beato Ceslao y Enrique el Alemán, predicó el Evangelio en Bohemia y Silesia. Fundó nuevos conventos y llegó hasta Kiev, donde surgió una casa dominica. Pío XII, en una carta con motivo del séptimo centenario de su muerte, recordó su celo en la oración y la penitencia, su devoción a la Madre de Dios y que, como heraldo del Evangelio, se dirigió a las tierras vecinas del Oriente que todavía no habían recibido el cristianismo. Juan Pablo II lo llamó apóstol de las tierras eslavas, que recorrió desde Gdańsk hasta Kiev.

Muchos relatos sobre él proceden de la tradición. La Vida más antigua la escribió casi cien años después de su muerte un dominico de Cracovia, el lector Stanisław, y describe sobre todo milagros. Según un relato del siglo XVI, cuando los tártaros atacaron Kiev, Jacinto ponía a salvo el Santísimo Sacramento, y la Madre de Dios le pidió que se llevara también su imagen. Por eso se le representa con una custodia y una imagen de María. La tradición popular polaca lo relaciona también con los pierogi, de ahí la exclamación polaca «Święty Jacku z pierogami» («San Jacinto con los pierogi»).

Murió en Cracovia el 15 de agosto de 1257, en la solemnidad de la Asunción de la Bienaventurada Virgen María. Fue sepultado en la iglesia de la Santísima Trinidad, donde sus reliquias reposan en una capilla propia. El papa Clemente VIII lo canonizó el 17 de abril de 1594 en la Basílica Vaticana.