San Etelberto de Kent
Realeza · † 616
Rey de Kent, primer soberano cristiano de los anglosajones, legislador
San Etelberto fue rey de Kent entre finales del siglo VI y comienzos del VII y el primer soberano de los anglosajones que recibió el bautismo. Dio hospitalidad a los misioneros enviados por el papa san Gregorio Magno y los ayudó a fundar la Iglesia en Canterbury. Casi todo lo que se sabe de él lo dejó escrito san Beda el Venerable en su Historia eclesiástica del pueblo de los anglos. El Martirologio Romano lo recuerda el 24 de febrero.
El año de su nacimiento no es seguro. Según Beda, todos los pueblos al sur del río Humber reconocían la supremacía de Etelberto. Se casó con Berta, cristiana de la estirpe real de los francos, hija del rey Cariberto. Aceptó que conservara su fe, y con ella llegó a Kent el obispo Liudhard. La reina rezaba en la iglesia de San Martín, cerca de Canterbury.
En el año 597 el monje Agustín, enviado desde Roma por el papa Gregorio, desembarcó con unos cuarenta compañeros en la isla de Thanet, frente a la costa de Kent. El rey escuchó a los recién llegados al aire libre. Respondió que sus palabras eran hermosas, pero nuevas e inciertas, y que por eso no podía abandonar lo que desde hacía mucho creía con todo su pueblo. Pero, puesto que habían venido de lejos para compartir lo que tenían por verdadero y por lo mejor, los acogería como huéspedes y les permitiría predicar la fe. Les dio una morada en Canterbury, su capital.
Al rey lo atrajo la vida pura de los misioneros. Creyó y recibió el bautismo. Beda no indica la fecha; la tradición vincula el acontecimiento con la solemnidad de Pentecostés del año 597. Muchos súbditos siguieron el ejemplo del soberano. Beda subraya que Etelberto no obligó a nadie a bautizarse, porque había aprendido de sus maestros que el servicio de Cristo debe ser voluntario.
El rey dio a Agustín una sede episcopal en Canterbury. Allí Agustín restauró una antigua iglesia romana y la dedicó al Salvador; de ella nació la catedral. Al este de la ciudad, junto al monasterio fundado por Agustín, Etelberto levantó la iglesia de los Apóstoles Pedro y Pablo. Construyó también la iglesia de San Andrés en Rochester y la iglesia de San Pablo en Londres. En el año 601 el papa Gregorio le envió una carta y regalos. Exhortaba al rey a guardar la gracia recibida y a difundir la fe entre sus súbditos, y le proponía como modelo al emperador Constantino. Etelberto puso además por escrito las leyes de su pueblo en su propia lengua; las primeras protegían los bienes de la Iglesia.
Según Beda, Etelberto murió el 24 de febrero de 616. Fue sepultado junto a la reina Berta en la iglesia de los Apóstoles Pedro y Pablo, la futura abadía de San Agustín. Beda escribió de él que fue el tercero de los reyes que dominaron todas las tierras meridionales de los anglos, pero el primero que entró en el reino de los cielos.
Etelberto no fue canonizado mediante un proceso formal, porque vivió siglos antes de que existiera; la Iglesia lo venera como santo desde hace mucho tiempo. El Martirologio Romano lo llama el primero entre los soberanos de la nación de los anglos al que el santo obispo Agustín ganó para la fe cristiana.