San Esteban Harding

Monje · † 1134

Abad, cofundador de Císter, legislador de la Orden cisterciense

San Esteban Harding fue un monje inglés, tercer abad de Císter y uno de los tres fundadores de la Orden cisterciense. Recibió en el monasterio a san Bernardo con sus compañeros y dio a la creciente familia de abadías una ley común, la Carta de Caridad. El Martirologio Romano lo recuerda el 28 de marzo, día de su muerte.

Nació en el siglo XI en el suroeste de Inglaterra; el año y el lugar exactos de su nacimiento no son seguros. De niño fue confiado al monasterio benedictino de Sherborne. Años después lo dejó, estudió en Francia y peregrinó a Roma. En el camino de regreso se detuvo en la abadía borgoñona de Molesme, gobernada por san Roberto, y allí se hizo monje.

En Molesme fue de los que deseaban guardar con mayor fidelidad la Regla de san Benito. En 1098, junto con el abad Roberto, Alberico y otros hermanos, unos veinte monjes en total, se estableció en la soledad de Císter, donde nació el «nuevo monasterio». Al cabo de un año Roberto volvió a Molesme y Alberico pasó a ser abad. A la muerte de este, la comunidad eligió a Esteban; esto ocurrió hacia 1109, pues las fuentes no coinciden en la fecha.

Los primeros años fueron difíciles: la comunidad vivía en la pobreza y faltaban nuevas vocaciones. El cambio llegó con la venida del joven Bernardo de Fontaine con treinta compañeros, entre ellos parientes suyos; unas fuentes dan el año 1112 y otras 1113. Desde entonces salieron de Císter nuevas fundaciones: La Ferté, Pontigny, Claraval y Morimond. En 1115 Esteban confió a Bernardo la fundación de Claraval. En 1125 tomó bajo el cuidado de Císter a las monjas de Tart, primer monasterio de monjas cistercienses. El Martirologio Romano recuerda que instituyó a los hermanos conversos y fundó doce monasterios.

Para que las jóvenes abadías permanecieran unidas, las vinculó con la Carta de Caridad (Carta caritatis), que la tradición de la Orden le atribuye a él mismo. La Carta unía los monasterios por el vínculo entre casa madre y casas hijas e introducía visitas regulares y un capítulo general anual de los abades en Císter. El papa Calixto II confirmó los estatutos de los cistercienses el 23 de diciembre de 1119. Bajo la dirección de Esteban se corrigió también en el scriptorium de Císter el texto de la Biblia latina.

En 1133, anciano y casi ciego, renunció al cargo. Murió en Císter el 28 de marzo de 1134. A lo largo del siglo XII, la Orden que había contribuido a fundar creció hasta contar varios centenares de monasterios en toda Europa.

En la Orden fue venerado como uno de los padres fundadores, y el Martirologio Romano lo cuenta entre los santos. Sobre una canonización formal los estudios no coinciden: según unos, en 1623 un papa lo declaró santo; según otros, entonces solo fue inscrito en el calendario de la Orden. El 26 de enero cistercienses y trapenses celebran juntos la solemnidad de los tres fundadores: Roberto, Alberico y Esteban. En 1998, en el noveno centenario de Císter, Juan Pablo II recordó que estos tres, observando fielmente la Regla de san Benito, dieron origen a una nueva forma de vida monástica.