San Cristóbal
Mártir
Mártir, patrono de los viajeros y conductores
San Cristóbal fue un mártir de los primeros siglos del cristianismo y es uno de los santos más conocidos de Oriente y Occidente. El Martirologio Romano lo recuerda el 25 de julio con una sola frase: «En Licia, san Cristóbal, mártir». Su nombre griego significa «portador de Cristo».
De su vida no se sabe casi nada con certeza. La historia ha conservado su nombre, la región de Asia Menor donde murió y un culto muy antiguo. Las actas de su martirio, posteriores y llenas de relatos fantásticos, sitúan su muerte a mediados del siglo III, durante la persecución del emperador Decio, pero no son una fuente histórica fiable.
El testimonio cierto más antiguo de su culto es una inscripción griega hallada en Bitinia, cerca de Calcedonia. Recuerda la construcción de un santuario del mártir Cristóbal, iniciada en el año 450, y la deposición de sus reliquias en el 452. En Occidente, el papa Gregorio Magno, que murió en el 604, menciona un monasterio dedicado a él.
El relato más conocido sobre Cristóbal es una leyenda, difundida en el siglo XIII por la Leyenda dorada de Santiago de la Vorágine. Según ella, era un gigante llamado Réprobo que quería servir solo al señor más poderoso. Sirvió a un rey, luego al diablo, y cuando vio que el diablo temía la cruz, se puso a buscar a Cristo. Por consejo de un ermitaño, llevaba a los viajeros a través de un río caudaloso. Un día llevó sobre los hombros a un niño que se volvía cada vez más pesado. En la otra orilla el niño reveló que era Cristo y que Cristóbal había cargado con el peso del mundo entero. En su origen, el nombre del santo se entendía en sentido espiritual, como llevar a Cristo en el corazón; solo en la Edad Media se empezó a tomar al pie de la letra.
De esta leyenda nació su veneración como protector de los barqueros, los peregrinos y los viajeros, y hoy también de los conductores. Se le cuenta entre los Catorce Santos Auxiliadores, invocados en diversas necesidades. Estos patronazgos pertenecen a la piedad popular. En Polonia, en torno a su memoria, muchas parroquias bendicen los vehículos y a los conductores, y MIVA Polska recoge entonces donativos para los medios de transporte de los misioneros.
En la reforma del calendario promulgada en 1969, la memoria de san Cristóbal, inscrita en el Calendario romano hacia 1550, se dejó a los calendarios particulares. El comentario al nuevo calendario explica que sus actas son legendarias, aunque se conservan antiguos testimonios de su veneración, y que su culto no pertenece a la tradición romana. Cristóbal permaneció en el Martirologio Romano. Es venerado desde la Antigüedad, sin una canonización formal.