San Clemente María Hofbauer

Sacerdote · 1751-1820

Presbítero, redentorista, apóstol de Varsovia y de Viena

San Clemente María Hofbauer fue un redentorista y sacerdote que llevó la congregación de san Alfonso María de Ligorio al norte de los Alpes. Trabajó veintiún años en Varsovia y pasó los últimos años de su vida en Viena, por lo que se le llama apóstol de ambas ciudades. En Polonia se le conoce también como Klemens Dworzak. La Iglesia lo recuerda el 15 de marzo.

Nació el 26 de diciembre de 1751 en Tasovice, en Moravia, uno de los doce hijos de un carnicero, y en el bautismo recibió el nombre de Juan. Su padre murió cuando el niño tenía seis años, y la familia no podía costearle los estudios. Juan se hizo entonces panadero: fue aprendiz en Znojmo y después trabajó en la cercana abadía de los premonstratenses, donde el abad le permitió estudiar latín. Varias veces peregrinó a pie a Roma, y en Tívoli recibió el hábito de ermitaño de manos del obispo Barnaba Chiaramonti, el futuro papa Pío VII, y tomó el nombre de Clemente.

Comprendió, sin embargo, que estaba llamado al trabajo apostólico y, con la ayuda de unas bienhechoras, emprendió en Viena los estudios de teología. En 1784, junto con su amigo Tadeo Hübl, ingresó en Roma en los redentoristas. Ambos hicieron los votos el 19 de marzo de 1785 y diez días después fueron ordenados sacerdotes.

Enviados al norte, no pudieron establecerse en Austria, porque lo prohibían las leyes del emperador José II. En 1787 se detuvieron en Varsovia, donde por mediación del nuncio recibieron la iglesia de San Benón y el cuidado de los católicos alemanes. Allí se predicaba y se celebraban oficios en polaco y en alemán varias veces al día, lo que se llamó la misión perpetua. Clemente fundó un orfanato y escuelas para niños pobres, y él mismo salía a pedir limosna para su sustento. Como vicario general de la congregación al norte de los Alpes intentó también fundar casas en Alemania y en Suiza.

Por orden llegada de París, el 20 de junio de 1808 los soldados se llevaron a los redentoristas de Varsovia a la fortaleza de Küstrin, a orillas del Óder. Tras su liberación, Clemente se estableció en Viena, donde desde 1813 fue confesor de las ursulinas y rector de su iglesia. Predicaba, confesaba durante horas y velaba junto a los moribundos. En su vivienda se reunían estudiantes, eruditos y artistas, y muchos de ellos se acercaron a la Iglesia gracias a él.

La congregación no tenía existencia legal en Austria, por lo que la policía vigilaba a Clemente y se le amenazó con el destierro. En 1819 el emperador Francisco I, después de conversar con el papa Pío VII, le permitió presentar la solicitud de admisión de los redentoristas. Clemente no llegó a ver la respuesta. Murió en Viena el 15 de marzo de 1820, al mediodía, mientras las campanas tocaban al Ángelus. Pocas semanas después el emperador autorizó a la congregación a trabajar en Austria.

Desde 1862 sus reliquias reposan en la iglesia de los redentoristas de Maria am Gestade, en Viena. León XIII lo beatificó el 29 de enero de 1888, y Pío X lo canonizó el 20 de mayo de 1909 y en 1914 lo proclamó patrono de Viena. Es venerado también como uno de los patronos de Varsovia y como patrono de los panaderos.