Beatos Pierre Claverie y compañeros

Mártires, obispo de Orán, religiosos y religiosas, entre ellos los monjes de Tibhirine

Los beatos Pierre Claverie y compañeros son diecinueve mártires de Argelia procedentes de ocho institutos religiosos: un dominico, obispo de Orán, junto con doce religiosos y seis religiosas. Durante los años de la guerra civil no abandonaron el país ni a sus vecinos musulmanes, y dieron la vida entre 1994 y 1996. La Iglesia los recuerda el 8 de mayo, aniversario de la muerte de los primeros de ellos.

En 1992 el ejército anuló unas elecciones en las que los islamistas habían quedado en cabeza. Estalló una guerra civil en la que murieron más de 150.000 personas, en su mayoría musulmanes. En el otoño de 1993 el Grupo Islámico Armado dio a los extranjeros un mes para abandonar el país. Muchos se fueron; ellos se quedaron junto a la gente a la que servían.

Los primeros fueron asesinados el 8 de mayo de 1994 en la biblioteca diocesana de la Casbah de Argel: el hermano marista Henri Vergès y la hermana Paul-Hélène Saint-Raymond, de las Hermanitas de la Asunción. En octubre, cuando iban a misa, fueron asesinadas dos agustinas misioneras, Esther Paniagua Alonso y Caridad Álvarez Martín. Esther decía que nadie podía quitarles la vida, porque ya la habían entregado. En diciembre murieron en Tizi Ouzou cuatro Misioneros de África: Jean Chevillard, Alain Dieulangard, Charles Deckers y Christian Chessel. En 1995 fueron asesinadas Bibiane Leclercq y Angèle-Marie Littlejohn, misioneras de Nuestra Señora de los Apóstoles, y Odette Prévost, de las Hermanitas del Sagrado Corazón.

En la noche del 26 al 27 de marzo de 1996 fueron secuestrados del monasterio de Tibhirine, en las montañas del Atlas, siete trapenses que habían decidido juntos quedarse con sus vecinos. Eran el prior Christian de Chergé, el hermano Luc Dochier, médico que durante medio siglo había atendido a la gente de los alrededores, y además Christophe Lebreton, Michel Fleury, Bruno Lemarchand, Célestin Ringeard y Paul Favre-Miville. Según el acta de beatificación, murieron el 21 de mayo. En su testamento el prior había escrito que, si llegaba a ser víctima del terrorismo, quería que se recordara que su vida había sido entregada a Dios y a este país. Juan Pablo II evocó estas palabras en 1996.

Pierre Claverie nació el 8 de mayo de 1938 en Argel, en una familia francesa establecida allí desde hacía generaciones. Durante sus estudios en Francia comprendió que hasta entonces había vivido en una «burbuja colonial», y entró en los dominicos. Tras su ordenación volvió a Argelia, aprendió árabe y lo enseñó. En 1981 Juan Pablo II lo nombró obispo de Orán. Condenó públicamente la violencia y, a pesar de las amenazas, no abandonó su diócesis. El 1 de agosto de 1996 murió por una bomba delante del obispado, junto con su chófer y amigo, un joven musulmán, Mohamed Bouchikhi.

El 26 de enero de 2018 el papa Francisco reconoció su martirio, y el 8 de diciembre de ese mismo año el cardenal Angelo Becciu, en su nombre, los proclamó beatos en el santuario de Notre-Dame de Santa Cruz en Orán. En la carta apostólica el Papa los llamó fieles heraldos del Evangelio, humildes constructores de paz e insignes testigos de la caridad cristiana.