Beato Stefan Wincenty Frelichowski
Sacerdote · 1913-1945
Presbítero y mártir, prisionero en Dachau, patrono de los scouts polacos
El beato Stefan Wincenty Frelichowski fue sacerdote de la diócesis de Chełmno, vicario parroquial en Toruń y scout. Pasó más de cinco años en prisiones y campos de concentración alemanes, donde ejerció hasta el final su ministerio sacerdotal entre sus compañeros de cautiverio. Murió en Dachau de tifus, que contrajo de los enfermos a los que cuidaba. El Martirologio Romano lo recuerda el 23 de febrero, día de su muerte.
Nació el 22 de enero de 1913 en Chełmża, cerca de Toruń, tercero de los seis hijos del panadero Ludwik y de Marta, de soltera Olszewska. En la escuela secundaria perteneció a la Congregación Mariana y en marzo de 1927 ingresó en los scouts, donde más tarde llegó a ser jefe de tropa.
En el otoño de 1931, después del bachillerato, entró en el seminario de Pelplin. Deseaba, como él mismo escribió, ser sacerdote según el Corazón de Cristo. Fue ordenado el 14 de marzo de 1937 en la catedral de Pelplin por el obispo Stanisław Okoniewski, de quien fue capellán y secretario. Desde el 1.º de julio de 1938 fue vicario de la parroquia de la Asunción de la Santísima Virgen María en Toruń. Visitaba a los enfermos, trabajaba con niños y jóvenes y, como capellán de la región scout de Pomerania, servía a los scouts.
Ya en los primeros días de la guerra, el 11 de septiembre de 1939, los alemanes lo arrestaron junto con los demás sacerdotes de la parroquia y lo dejaron en libertad a los dos días. En octubre lo encarcelaron de nuevo, esta vez en el Fuerte VII de Toruń, y desde entonces ya no recobró la libertad. En enero de 1940 fue llevado al campo de Stutthof, en abril a Sachsenhausen y en diciembre del mismo año a Dachau.
En todas partes siguió siendo pastor. En el Fuerte VII organizaba la oración en común y confesaba. Gracias a sus esfuerzos, el Jueves Santo de 1940 se celebró en secreto la santa Misa en Stutthof. La carta apostólica de su beatificación dice que en los campos dirigía la oración, oía confesiones, celebraba la Eucaristía y distribuía la santa Comunión. Sus compañeros de cautiverio recordaron que sabía reconciliar a los enemistados, dar ánimo a los que dudaban y que no perdía la serenidad.
Entre finales de 1944 y comienzos de 1945 estalló en Dachau una epidemia de tifus exantemático. El padre Frelichowski se introducía en los barracones de los contagiados, los cuidaba y los fortalecía con la Eucaristía, y con su ejemplo atrajo a este servicio a 32 sacerdotes polacos. Él mismo se contagió y murió el 23 de febrero de 1945, a los 32 años, unos dos meses antes de la liberación del campo. Las autoridades del campo aceptaron, de manera excepcional, que los prisioneros rezaran junto a su cuerpo. Antes de que fuera incinerado, algunos compañeros de cautiverio conservaron en secreto pequeñas reliquias.
Tras la promulgación del decreto sobre su martirio, Juan Pablo II lo beatificó el 7 de junio de 1999 en Toruń. Lo llamó entonces sacerdote y mártir, testigo heroico del amor pastoral, y deseó a los scouts polacos que llegara a ser su patrono. En febrero de 2003 los scouts recibieron el decreto de la Santa Sede en virtud del cual el beato pasó a ser patrono del escultismo polaco.