
Beato Simón Stock
Sacerdote
Presbítero, prior general de los carmelitas, devoto de la Virgen
El beato Simón Stock fue un carmelita y sacerdote inglés que, hacia mediados del siglo XIII, dirigió su orden como prior general. El Martirologio Romano subraya su singular devoción a la Santísima Virgen María. La Iglesia lo recuerda el 16 de mayo.
De su vida se sabe muy poco. Era originario de Inglaterra, pero no es posible establecer ni el año ni el lugar de su nacimiento. Según el Martirologio, vivió primero como ermitaño en Inglaterra y después entró en la Orden del Carmen. El relato de que de niño habitó en el tronco hueco de un árbol, del que vendría su sobrenombre, pertenece a leyendas posteriores.
Los carmelitas hacían remontar su origen a los ermitaños que se habían establecido junto a la fuente del monte Carmelo, en Tierra Santa. En el siglo XIII se estaban trasladando a Europa, y en 1247 el papa Inocencio IV aprobó su regla, adaptada a las nuevas condiciones. La comunidad de ermitaños se iba convirtiendo entonces en una orden de frailes mendicantes, que se dedicaban también al trabajo pastoral. En este tiempo de cambios Simón llegó a ser prior general; el año de su elección no es seguro. El Martirologio dice que gobernó la orden de modo admirable.
El nombre de Simón Stock está unido sobre todo al escapulario del Carmen. Según la tradición de la orden, la Madre de Dios se le apareció y le entregó el escapulario, parte del hábito carmelita, con la promesa de que quien muera con este hábito se salvará. La tradición sitúa este acontecimiento en 1251. Sin embargo, los relatos más antiguos que se conservan de la visión se escribieron más de un siglo después de su muerte, y los historiadores no la consideran segura. Pío XII en 1951 y Juan Pablo II en 2001 escribieron a los carmelitas con ocasión del séptimo centenario y del 750.º aniversario del escapulario, hablando de este acontecimiento como de una tradición de la orden.
Juan Pablo II explicaba que el escapulario es esencialmente un hábito. Recuerda la protección constante de María en el camino de la vida y en el momento de la muerte y, al mismo tiempo, que la devoción a ella no puede limitarse a oraciones ocasionales, sino que debe convertirse en un modo de vivir, hecho de oración, de recepción frecuente de los sacramentos y de obras de misericordia. El papa contó también que él mismo llevaba el escapulario desde hacía mucho tiempo.
Simón Stock murió el 16 de mayo en el convento carmelita de Burdeos. Como año de su muerte se indica habitualmente 1265, pero no es del todo seguro. La veneración que se le tributaba en Burdeos está atestiguada por fuentes de los siglos XIV y XV, y en el siglo XVI su memoria entró en el calendario de toda la orden. En 1951 sus reliquias fueron trasladadas solemnemente de Burdeos a Aylesford, en Inglaterra. Nunca fue canonizado formalmente. El Martirologio Romano lo cuenta entre los beatos, aunque en la orden y entre los fieles se le llama a menudo santo.