
Beato Luis Campos Górriz
Mártir · 1905-1936
Mártir, abogado de Valencia, esposo y padre, dirigente de la Acción Católica
El beato Luis Campos Górriz fue un abogado español de Valencia, esposo y padre, que desde sus años de estudiante dirigió asociaciones católicas de laicos. Murió por la fe en 1936, durante la persecución contra la Iglesia en España. La Iglesia lo recuerda el 28 de noviembre.
Nació el 30 de junio de 1905 en Valencia. Desde niño y hasta el bachillerato estudió en el colegio de San José de la ciudad, dirigido por los jesuitas, y perteneció a la Congregación Mariana. En la Universidad de Valencia cursó a la vez Derecho y Filosofía y Letras, y se doctoró en Derecho en Madrid. Desde 1930 ejerció como abogado.
Junto a su trabajo se entregó con entusiasmo al apostolado y a las obras de caridad, como recoge el decreto sobre su martirio. Fue secretario y presidente de la Federación de Estudiantes Católicos de Valencia y formó parte de la dirección de la confederación nacional de estudiantes católicos. Presidió la Congregación Mariana de la Inmaculada y San Luis Gonzaga de Valencia. Trabajó también en la Asociación Católica de Propagandistas, que reunía a laicos católicos: primero como secretario del centro de Valencia y después como secretario general de toda la asociación. Siendo todavía estudiante acompañó en viajes por Europa al primer presidente de la asociación, Ángel Herrera Oria, más tarde cardenal.
En 1933 se casó con Carmen Arteche y se estableció en Madrid. Tuvieron una hija. El matrimonio duró poco: en abril de 1936 Carmen murió y Luis quedó viudo con una niña pequeña.
El estallido de la guerra civil lo sorprendió en Torrent, cerca de Valencia, donde vivía su padre. Los primeros meses transcurrieron con relativa calma. El 28 de noviembre de 1936 lo detuvo un grupo de hombres armados. Tras un interrogatorio lo llevaron a un lugar llamado Picadero de Paterna, no lejos de Valencia, y allí lo fusilaron. Tenía 31 años. Se cuenta que fue a la muerte con el rosario en la mano y que perdonó a quienes lo mataban.
Por haber sido alumno de los jesuitas, su causa de beatificación se tramitó junto con la de once religiosos de la Compañía de Jesús asesinados en la misma persecución; en ese grupo es el único laico. Juan Pablo II lo beatificó el 11 de marzo de 2001 en la plaza de San Pedro, entre 233 mártires de España cuya lista encabeza el sacerdote José Aparicio Sanz. El papa dijo entonces que fueron asesinados por ser cristianos y que ninguno de ellos estuvo implicado en luchas políticas o ideológicas. El Martirologio Romano dice de Luis que coronó con una muerte gloriosa una vida entregada al celo apostólico y a las obras de caridad.