Beato Jorge Matulaitis

Obispo · 1871-1927

Obispo de Vilna, renovador de los Clérigos Marianos, visitador apostólico en Lituania

El beato Jorge Matulaitis, en lituano Jurgis Matulaitis y en polaco Jerzy Matulewicz, fue obispo de Vilna y renovador de la Congregación de Clérigos Marianos. Lituano, vinculado durante años a Polonia, es venerado por la Iglesia en Lituania y en Polonia. Su memoria se celebra el 27 de enero.

Nació el 13 de abril de 1871 en la aldea de Lūginė, cerca de Marijampolė, en Lituania, y fue el menor de ocho hijos. Quedó huérfano pronto: perdió a su padre en 1874 y a su madre en 1881. La tuberculosis ósea y la pobreza lo obligaron a interrumpir los estudios secundarios y a trabajar en el campo. La enfermedad lo acompañó hasta el final de su vida.

En 1889 un pariente, Jan Matulewicz, lo llevó a Kielce. Dos años después Jorge ingresó allí en el seminario y adoptó la forma polaca de su apellido. Estudió luego en Varsovia y en la Academia Eclesiástica de San Petersburgo, donde el 20 de noviembre de 1898 fue ordenado sacerdote de la diócesis de Kielce. Obtuvo el doctorado en teología en Friburgo, en Suiza. Trabajó en Kielce en la cura de almas y como profesor del seminario. Le preocupaba la cuestión social; desde 1907 enseñó sociología en la Academia de San Petersburgo.

Los Marianos, fundados en el siglo XVII por san Estanislao Papczyński, casi se habían extinguido bajo el dominio zarista. Matulaitis decidió renovarlos en secreto. El 29 de agosto de 1909, en Varsovia, hizo los votos religiosos y redactó nuevas constituciones, que el papa Pío X aprobó en 1910. Un año después pasó a ser superior general. Abrió un noviciado en Friburgo y otras casas en Chicago, en Polonia y en Lituania. Durante la Primera Guerra Mundial fundó en Varsovia una casa para doscientos huérfanos y él mismo pedía limosna para su sustento.

El 23 de octubre de 1918 fue nombrado obispo de Vilna. Se resistió a esta dignidad, pero obedeció al papa Benedicto XV. Recibió la consagración episcopal en Kaunas y el 8 de diciembre, tras una peregrinación a la Puerta de la Aurora, entró en la catedral de Vilna. Gobernó la diócesis durante siete años, mientras la ciudad pasaba de mano en mano y los fieles de distintas nacionalidades estaban enfrentados. Quiso ser pastor de todos, fiel a su lema «Vence el mal con el bien». Fundó además dos congregaciones: en Lituania, las Hermanas Pobres de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María y, como obispo de Vilna, las Esclavas de Jesús Eucaristía.

Tras el concordato de 1925 entre Polonia y la Santa Sede, cuando Vilna pasó a ser sede metropolitana, renunció al obispado. El papa Pío XI, que lo había conocido como nuncio en Polonia, lo nombró arzobispo titular y visitador apostólico en Lituania. En menos de dos años Matulaitis logró la erección de la provincia eclesiástica lituana y preparó el proyecto de concordato entre Lituania y la Santa Sede.

Murió en Kaunas el 27 de enero de 1927, tras una enfermedad repentina. Descansa en la iglesia de los Marianos en Marijampolė. El papa Juan Pablo II lo beatificó el 28 de junio de 1987 en la Basílica de San Pedro, en el sexto centenario del bautismo de Lituania. Lo llamó gran hijo de la nación lituana, vinculado también a la Iglesia en Polonia.