Beato Iván Merz

Laico · 1896-1928

Laico, profesor en Zagreb, apóstol de la juventud croata

El beato Iván Merz fue un laico católico croata, profesor en Zagreb, apóstol de los jóvenes y promotor de la renovación litúrgica. El Martirologio Romano lo presenta como un maestro firme en la fe, ejemplo del celo de los laicos cristianos. La Iglesia lo recuerda el 10 de mayo.

Nació el 16 de diciembre de 1896 en Banja Luka, en Bosnia, entonces bajo dominio austrohúngaro. Educado en un ambiente más bien liberal, profundizó su fe gracias a Ljubomir Maraković, profesor del liceo. Desde 1914 llevó un diario que revela su camino espiritual. Por deseo de sus padres ingresó en la academia militar de Wiener Neustadt, pero la dejó al cabo de tres meses, disgustado por la corrupción de costumbres.

En 1915 comenzó sus estudios en Viena, pero un año después ingresó en el ejército y fue enviado al frente italiano. La guerra lo volvió hacia Dios: el 5 de febrero de 1918 anotó en su diario el propósito de no olvidar nunca a Dios y de desear siempre unirse a Él. Después de la guerra estudió en Viena y en París. En 1923 obtuvo en Zagreb el doctorado en filosofía con una tesis sobre la influencia de la liturgia en los escritores franceses. Hasta su muerte enseñó lengua y literatura francesa y alemana en el liceo arzobispal de Zagreb.

Su vida, corriente en apariencia, estaba enteramente dedicada a la formación de la juventud croata. La carta apostólica de su beatificación subraya que llegó a la santidad guiado por el Espíritu Santo, sin noviciado, sin seminario y sin un director espiritual estable. Participaba en la misa diaria y adoraba al Santísimo Sacramento. A los diecinueve años hizo voto de castidad hasta un eventual matrimonio, y algunos años después hizo un voto privado de castidad perpetua.

Fue el alma de la Liga croata de las Águilas, con la que inició en Croacia la Acción Católica, según el deseo del papa Pío XI. Quería formar a los jóvenes como apóstoles de santidad, y su lema era «Sacrificio, Eucaristía y apostolado». El camino hacia esta meta era para él la renovación litúrgica, en la que se adelantó en cuatro décadas al pensamiento del Concilio Vaticano II.

Soportaba con calma las dificultades y ofrecía a Dios sus sufrimientos por su obra. Sobrellevó con paciencia una enfermedad dolorosa y, al morir, ofreció su vida por los jóvenes de la Liga de las Águilas. Murió en Zagreb el 10 de mayo de 1928, a los treinta y un años, con fama de santidad. Fue sepultado en el cementerio de Mirogoj, y en 1977 sus restos fueron trasladados a la basílica del Sagrado Corazón de Jesús de Zagreb.

Su causa de beatificación se abrió en Zagreb en 1958. En 2002 Juan Pablo II aprobó los decretos sobre sus virtudes heroicas y sobre un milagro ocurrido junto a su tumba, y el 22 de junio de 2003 lo proclamó beato en Banja Luka, durante su viaje a Bosnia y Herzegovina. Dijo entonces que el nombre de Iván Merz había significado un programa de vida y de acción para toda una generación de jóvenes católicos.