Beato Edmundo Bojanowski
Laico · 1814-1871
Laico, fundador de guarderías rurales y de las Esclavas de la Inmaculada
El beato Edmundo Bojanowski fue un terrateniente de la Gran Polonia y un laico que, a pesar de su salud frágil, dedicó su vida a la población rural. Fundó guarderías para niños, salas de lectura y obras de caridad, y con muchachas del campo formó la Congregación de las Esclavas de la Inmaculada Concepción de la Virgen María. El Martirologio Romano lo recuerda el 7 de agosto, día de su muerte.
Nació el 14 de noviembre de 1814 en Grabonóg, cerca de Gostyń, en una familia noble profundamente religiosa y apegada a las tradiciones patrióticas. A los cuatro años enfermó gravemente; sus padres atribuyeron su curación a la intercesión de la Madre de Dios venerada en la Montaña Santa de Gostyń. A causa de su salud frágil no asistió a la escuela, sino que recibió instrucción en casa. Estudió en las universidades de Breslavia y Berlín, pero en 1838 una enfermedad pulmonar lo obligó a interrumpir sus estudios.
Se estableció entonces en Grabonóg, en casa de su medio hermano, y comenzó a trabajar por el bien del campo. En la sección literaria de la sociedad Kasyno Gostyńskie fundó salas de lectura rurales. Cuando en 1849 el cólera azotó Gostyń y sus alrededores, visitaba día y noche a los contagiados, los cuidaba y procuraba que recibieran atención pastoral y los sacramentos. Se ocupó de modo especial de los niños que la epidemia había dejado huérfanos.
Daba gran importancia a las guarderías, es decir, a las instituciones que acogían a los niños pequeños. Decidió confiar este trabajo a muchachas del campo, pensando tanto en los niños como en la santificación de las propias muchachas. El 3 de mayo de 1850 abrió en Podrzecze, cerca de Gostyń, la primera guardería y reunió a algunas muchachas, a las que él mismo preparó para este servicio. De esta comunidad surgió pronto una congregación religiosa. En 1858 el arzobispo de Poznań, Leon Przyłuski, la acogió bajo la protección de la Iglesia, y en 1866 su sucesor aprobó las constituciones de las hermanas.
Permaneció laico hasta el final, aunque deseaba ser sacerdote. En 1869 ingresó en el seminario de Gniezno, pero al año siguiente tuvo que dejarlo por una recaída de su enfermedad pulmonar. Se fue a vivir con su amigo, el sacerdote Stanisław Gieburowski, a Górka Duchowna, y allí murió, junto al santuario mariano, el 7 de agosto de 1871. La congregación contaba entonces con 188 hermanas en 37 casas en el Gran Ducado de Posen, Galitzia y Silesia.
Debido a los repartos de Polonia, la congregación se dividió más tarde en cuatro ramas independientes: la de la Gran Polonia, la de Silesia, la de Stara Wieś y la de Dębica. Cada una de ellas fue aprobada por la Santa Sede, y desde 1991 forman una federación.
La causa de beatificación fue abierta por el arzobispo de Poznań en 1939. Juan Pablo II lo beatificó en Varsovia el 13 de junio de 1999. En la homilía lo llamó «un hombre cordialmente bueno» y subrayó que con su actividad se había adelantado mucho a lo que el Concilio Vaticano II dijo sobre el apostolado de los laicos.