
Beato Contardo Ferrini
Laico · 1859-1902
Laico, profesor de derecho romano, terciario franciscano
El beato Contardo Ferrini fue un estudioso italiano, profesor de derecho romano y terciario franciscano. Como laico caminó hacia la santidad por medio del trabajo científico, la enseñanza y la oración. Nació el 4 de abril de 1859 en Milán y murió en 1902 en Suna, junto al lago Mayor. El Martirologio Romano lo recuerda el 17 de octubre.
Era hijo de Rinaldo Ferrini, profesor del Politécnico de Milán, y de Luigia Buccellati. Sus padres lo educaron en la fe. A los doce años recibió la Primera Comunión y desde entonces la oración y el estudio llenaron sus días. En 1876 comenzó los estudios de derecho en la Universidad de Pavía como alumno del Colegio Borromeo. No ocultaba su fe, y sus compañeros lo llamaban «san Luis Gonzaga».
Terminó sus estudios en 1880 con la máxima calificación, presentando una tesis sobre lo que los poemas de Homero y de Hesíodo aportan a la historia del derecho penal. Ese mismo año partió con una beca a Berlín, donde durante unos dos años profundizó en el conocimiento del derecho romano bajo la guía de eminentes estudiosos. Cada mañana participaba en la Santa Misa en la iglesia de Santa Eduvigis y, como miembro de la Conferencia de San Vicente de Paúl, tomó parte en las obras de misericordia. Ligado por un voto de castidad, permaneció célibe hasta el final de su vida.
De regreso en Italia, a los veinticuatro años comenzó a enseñar derecho romano en Pavía. En 1887 obtuvo una cátedra en Mesina, en 1890 pasó a Módena y en 1894 volvió a Pavía, donde enseñó hasta su muerte. En menos de veinte años publicó más de doscientos trabajos científicos, entre ellos una obra sobre el derecho penal romano y ediciones críticas de las fuentes del derecho romano-bizantino. Lo estimaban los estudiosos de Italia y de Alemania, también aquellos que no compartían su fe.
Sacaba su fuerza de la Comunión diaria, de la oración y de la meditación de la Sagrada Escritura. En 1886 ingresó en la Tercera Orden de San Francisco. En 1895 fue elegido para el concejo municipal de Milán, donde durante cuatro años defendió, entre otras cosas, la enseñanza de la religión en las escuelas primarias. Descansaba en los Alpes, y la vista de las montañas lo llevaba a la oración. Fue amigo del sacerdote Achille Ratti, el futuro papa Pío XI.
A finales del verano de 1902, mientras descansaba en Suna, enfermó gravemente de tifus. Murió allí el 17 de octubre, a los cuarenta y tres años. Enseguida se empezó a hablar de él como de un santo. De su causa de beatificación se hizo cargo la Universidad Católica del Sagrado Corazón de Milán, que ve en él a su precursor. En 1942 su cuerpo fue trasladado allí.
El papa Pío XI promulgó el 8 de febrero de 1931 el decreto sobre la heroicidad de sus virtudes. Pío XII lo beatificó el 13 de abril de 1947 en la Basílica Vaticana. Unos meses después el mismo papa lo llamó modelo del hombre católico de nuestros días.