Beato Augusto Czartoryski

Sacerdote · 1858-1893

Presbítero, salesiano, príncipe polaco, discípulo de san Juan Bosco

El beato Augusto Czartoryski fue un príncipe polaco nacido en el exilio, que renunció a su herencia para hacerse salesiano y sacerdote. Enfermo de tuberculosis, murió tras apenas un año de sacerdocio. El Martirologio Romano lo recuerda el 8 de abril, día de su muerte.

Nació en París el 2 de agosto de 1858, primogénito del príncipe Władysław Czartoryski y de María Amparo, hija de la reina de España María Cristina. Su familia vivía en el exilio y desde el Hôtel Lambert de París trabajaba por el renacimiento de Polonia, repartida entre las potencias ocupantes. Cuando Augusto tenía seis años, su madre murió de tuberculosis. Él mismo contrajo la misma enfermedad y nunca recuperó la salud.

La vida de la corte no lo atraía. Durante tres años, de 1874 a 1877, tuvo como preceptor a Józef Kalinowski, antiguo deportado en Siberia, más tarde carmelita descalzo, hoy san Rafael Kalinowski. Por él sabemos que Augusto buscaba su camino con la mirada puesta en san Luis Gonzaga y san Estanislao de Kostka.

El momento decisivo fue su encuentro con san Juan Bosco. En mayo de 1883 el fundador de los salesianos celebró la misa en la capilla del Hôtel Lambert, y Augusto sirvió en el altar. Desde entonces vio en él al padre de su alma y viajaba a Turín para pedirle consejo y hacer ejercicios espirituales. Quería ser salesiano, pero Don Bosco dudó mucho tiempo en admitirlo. Las dudas las resolvió el papa León XIII: después de hablar con Augusto, le mandó repetir a Don Bosco que era voluntad del Papa que lo recibiera.

En 1887 Augusto renunció a sus derechos en favor de sus hermanos menores y comenzó el noviciado. El 24 de noviembre, en la basílica de María Auxiliadora de Turín, recibió la sotana de manos de Don Bosco, que murió dos meses después. Emitió los votos religiosos el 2 de octubre de 1888 junto a la tumba del fundador en Valsalice. Como su familia seguía intentando convencerlo de que volviera, escribió que había emitido los votos con plena libertad y con gran alegría.

A causa de su enfermedad estudió teología en la costa de Liguria. Fue ordenado sacerdote el 2 de abril de 1892 en San Remo por Tommaso Reggio, obispo de Ventimiglia. Su padre no acudió a la ceremonia, pero un mes después aceptó la elección de su hijo. En el recordatorio de su primera misa, el padre Augusto puso las palabras del salmo: «Vale más un día en tus atrios que mil en mi casa». Pasó su único año de sacerdocio en la casa salesiana de Alassio, y allí murió el 8 de abril de 1893, sábado de la octava de Pascua, sin haber cumplido los treinta y cinco años.

Fue enterrado en Sieniawa, junto a las tumbas de su familia, y más tarde sus restos fueron trasladados a la iglesia de los salesianos de Przemyśl, donde reposan hasta hoy. El decreto sobre la heroicidad de sus virtudes se promulgó el 1 de diciembre de 1978, y el 25 de abril de 2004 Juan Pablo II lo beatificó en Roma. En aquella ocasión lo propuso a los jóvenes como modelo de discernimiento de la vocación en la oración y en la obediencia a los guías espirituales. Los salesianos celebran su memoria el 2 de agosto, día de su nacimiento.