Beato Adolfo Kolping

Sacerdote · 1813-1865

Presbítero, antiguo zapatero, fundador de las asociaciones de jóvenes artesanos

El beato Adolfo Kolping fue un sacerdote alemán que en su juventud había trabajado él mismo como zapatero y después dedicó su vida a los jóvenes artesanos. Las asociaciones de jóvenes artesanos que dirigió y fundó dieron origen a la Obra Kolping, activa hasta hoy. La Iglesia lo recuerda el 4 de diciembre.

Nació el 8 de diciembre de 1813 en Kerpen, cerca de Colonia, hijo de un pastor y pequeño agricultor. Después de la escuela elemental, hacia los trece años, entró de aprendiz con un zapatero y luego trabajó como oficial en los alrededores y en Colonia. Conoció entonces de cerca la suerte de los jóvenes artesanos, que viajaban en busca de trabajo y vivían en posadas, a menudo sin el apoyo de una familia ni de la fe.

En aquellos años maduró en él la vocación al sacerdocio. En el otoño de 1837, con casi veinticuatro años, comenzó sus estudios en el instituto de Colonia. Tras el bachillerato estudió teología en Múnich y en Bonn. Fue ordenado sacerdote el 13 de abril de 1845 en la iglesia de los Minoritas de Colonia.

Como vicario parroquial fue enviado a la ciudad industrial de Elberfeld, hoy un distrito de Wuppertal. Desde 1846 existía allí una asociación de artesanos católicos, nacida por iniciativa del maestro Johann Gregor Breuer. En 1847 los artesanos eligieron a Kolping presidente. En 1849 fue nombrado vicario de la catedral de Colonia y el 6 de mayo, con siete jóvenes artesanos, fundó allí otra asociación. Pronto surgieron otras en Alemania, Austria y Suiza.

Kolping quería que el joven artesano encontrara en la asociación lo que le faltaba lejos de casa: una comunidad semejante a una familia, formación en su oficio y vida de fe. Construyó casas para artesanos, que daban un techo a los que iban de camino. Sostenía que primero hay que cambiar a las personas y solo después las estructuras, y repetía que lo que ha de brillar en la patria debe comenzar en el hogar. Fue también periodista y editor: en 1854 fundó el semanario Rheinische Volksblätter, y cada año publicaba un calendario popular. Lo llamaban padre de los artesanos.

En 1862 fue nombrado rector de la iglesia de los Minoritas de Colonia y viajó a Roma para exponer al papa Pío IX los fines de las asociaciones católicas de artesanos y pedir su bendición. El exceso de trabajo y una salud débil desde la juventud lo agotaron antes de tiempo. Murió en Colonia el 4 de diciembre de 1865, cuatro días antes de cumplir cincuenta y dos años. Dejó unas cuatrocientas asociaciones y 24 000 miembros. Reposa en la iglesia de los Minoritas, donde Juan Pablo II visitó su tumba en 1980.

El proceso de beatificación fue abierto en 1934 por el arzobispo de Colonia. Juan Pablo II proclamó beato a Adolfo Kolping el 27 de octubre de 1991 en Roma, en el centenario de la encíclica Rerum novarum, y lo llamó precursor de las grandes encíclicas sociales. Las asociaciones de artesanos se convirtieron en la Obra Kolping Internacional, que hoy reúne a personas de diversas profesiones en muchos países del mundo.