Beato Adam Bargielski

Sacerdote · 1903-1942

Presbítero y mártir, vicario en Myszyniec, prisionero en Dachau

El beato Adam Bargielski fue sacerdote de la diócesis de Łomża y vicario en Myszyniec. En 1940 se entregó voluntariamente a los alemanes a cambio de su párroco detenido y murió en el campo de concentración de Dachau. El Martirologio Romano lo recuerda el 8 de septiembre, día de su muerte.

Nació el 7 de enero de 1903 en Kalinowo, en la parroquia de Piątnica, cerca de Łomża. Tras terminar el bachillerato en Łomża en 1924, ingresó en una escuela de cadetes, pero pronto la dejó y en enero de 1925 comenzó sus estudios en el seminario de Łomża. Fue ordenado sacerdote el 24 de febrero de 1929.

Primero fue vicario en la parroquia de San Adalberto de Poznań. Después lo enviaron a estudiar Derecho a Estrasburgo, pero interrumpió los estudios. A su regreso trabajó como vicario en varias parroquias de la diócesis, entre ellas Suwałki, Kadzidło y Wąsosz. En 1936 quiso ingresar en los Padres Marianos e ir a los Estados Unidos, pero el obispo le pidió que permaneciera en la diócesis, y Adam se quedó. Se le recordaba por su celo, su gusto por el trabajo con los jóvenes y su respeto por cada persona. Desde 1939 fue vicario en Myszyniec.

Myszyniec quedó bajo la ocupación alemana. El 9 de abril de 1940, durante las detenciones masivas de clérigos e intelectuales, los alemanes arrestaron al anciano párroco, el padre Klemens Sawicki. Adam estaba entonces atendiendo a un enfermo. Cuando regresó y supo de la detención, se presentó de inmediato a los alemanes y les pidió que liberaran al párroco y se lo llevaran a él en su lugar. Los alemanes aceptaron el canje.

Pasando por el campo de Działdowo, fue llevado en abril de 1940 a Dachau, en mayo a Gusen, en Austria, y en diciembre de ese año de nuevo a Dachau, donde recibió el número 22061. Según sus compañeros de prisión, soportaba los sufrimientos con valentía y no perdía la paz interior. Murió el 8 de septiembre de 1942: golpeado por un vigilante del campo, cayó y sufrió heridas mortales.

El decreto sobre su martirio, promulgado el 26 de marzo de 1999, afirma que fue voluntariamente a la cárcel en lugar de su párroco. El papa Juan Pablo II lo beatificó el 13 de junio de 1999 en Varsovia, entre los 108 mártires de la Segunda Guerra Mundial.