Beata Yolanda de Polonia
Monja
Abadesa de las clarisas de Gniezno, duquesa de Gran Polonia, esposa y madre
La beata Yolanda fue una princesa húngara, esposa del duque Boleslao el Piadoso y madre de tres hijas, y ya viuda, clarisa en Stary Sącz y en Gniezno. El Martirologio Romano la recuerda el 11 de junio.
Era hija de Bela IV, rey de Hungría de la dinastía de los Árpád, y de María Láscaris. Sus hermanas eran santa Kinga y santa Margarita de Hungría, y su tía, santa Isabel de Hungría. El año de su nacimiento no es seguro. Siendo niña llegó a Cracovia, a la corte de Kinga, esposa del duque Boleslao el Casto, y allí se educó. Juan Pablo II, al canonizar a Kinga en 1999, la nombró entre quienes formaban en la Cracovia de entonces un particular ambiente de fe. Los polacos la llamaban también Elena.
En la segunda mitad de la década de 1250 se casó con Boleslao, duque de Kalisz y de la Gran Polonia, llamado el Piadoso. Le dio tres hijas; dos de ellas fueron dadas más tarde en matrimonio. Como duquesa unió los deberes de esposa y madre con la ayuda a los pobres y a los enfermos, y apoyó las fundaciones eclesiásticas de su marido.
Boleslao murió en 1279. Ese mismo año enviudó también Kinga, que ingresó en el monasterio de clarisas fundado por ella en Stary Sącz. Yolanda renunció a los bienes terrenos y se unió a su hermana, y según el Martirologio Romano abrazó la vida religiosa en la Orden de Santa Clara junto con su hija. Tras la muerte de Kinga en 1292, a causa de la amenaza de guerra, se trasladó al monasterio de clarisas de Gniezno.
El Martirologio Romano la llama abadesa. Según la tradición, las hermanas la eligieron superiora contra su voluntad, aunque no se sabe con certeza si llegó a ejercer realmente ese cargo. Murió en Gniezno con fama de santidad. El año que se indica con más frecuencia es 1298, pero las fuentes no concuerdan ni en el día ni en el año de su muerte.
La devoción hacia ella se ha conservado sobre todo en Polonia. El papa León XII confirmó su culto en 1827, lo que equivale a la beatificación. En Polonia su memoria litúrgica se celebra el 15 de junio.