Beata Hanna Chrzanowska
Laico · 1902-1973
Laica, enfermera, organizadora de la enfermería parroquial
La beata Hanna Chrzanowska fue una enfermera laica y oblata benedictina que en Cracovia organizó la atención a los enfermos graves en sus propios hogares. La Iglesia la recuerda el 28 de abril, aniversario de su beatificación.
Nació el 7 de octubre de 1902 en Varsovia. Su padre, Ignacy Chrzanowski, era católico, y su madre, Wanda Szlenkier, procedía de una familia evangélica. En 1910 la familia se trasladó a Cracovia, donde el padre llegó a ser profesor de literatura polaca en la Universidad Jaguelónica. Hanna estudió en la escuela de las ursulinas y en 1920, tras un breve curso de enfermería, socorrió como voluntaria a los soldados durante la guerra polaco-bolchevique.
Interrumpió sus estudios de filología polaca para ingresar en la recién abierta Escuela de Enfermería de Varsovia, donde se diplomó en 1924. Gracias a una beca de la Fundación Rockefeller se perfeccionó después en Francia. Enseñó en una escuela de enfermería de Cracovia y desde 1929, en Varsovia, dirigió la revista mensual Pielęgniarka Polska. En 1937 fue una de las fundadoras de la Asociación Católica de Enfermeras Polacas.
En octubre de 1939 regresó de Varsovia a Cracovia y trabajó en el Comité Polaco de Asistencia. Su padre, detenido junto con los profesores de la universidad en la Sonderaktion Krakau, murió en el campo de Sachsenhausen, y su único hermano fue asesinado en Katyn. Durante la ocupación, con el apoyo de la curia de Cracovia, ayudó a desplazados, refugiados y niños organizando comedores, albergues, orfanatos y colonias de vacaciones.
Después de la guerra conoció en los Estados Unidos la enfermería a domicilio, que luego enseñó en Cracovia. En 1956 se hizo oblata benedictina vinculada a la abadía de Tyniec. En 1957 asumió la dirección de la escuela de enfermería psiquiátrica de Kobierzyn, pero un año después la escuela fue cerrada y ella fue obligada a jubilarse anticipadamente. Según la carta apostólica, el motivo fue la práctica religiosa en la escuela y las peregrinaciones a Jasna Góra que ella dirigía.
Fue entonces cuando, con el apoyo de los sacerdotes Ferdynand Machay y Karol Wojtyła, organizó en Cracovia y en la archidiócesis la enfermería parroquial, es decir, la atención a los enfermos graves en sus hogares. La ayudaban enfermeras, religiosas y voluntarios; organizaba también retiros para los enfermos y para las enfermeras. En la segunda mitad de los años sesenta enfermó de cáncer; tras una operación trabajó todavía algunos años, pero la enfermedad volvió.
Murió en su casa de Cracovia el 29 de abril de 1973. Su funeral lo presidió el cardenal Karol Wojtyła, que le dio las gracias por haber sido una encarnación de las Bienaventuranzas de Cristo, sobre todo de la que habla de los misericordiosos. La beatificación tuvo lugar el 28 de abril de 2018 en el Santuario de la Divina Misericordia de Cracovia-Łagiewniki, donde el cardenal Angelo Amato leyó la carta apostólica del papa Francisco. Sus restos mortales reposan en la iglesia de San Nicolás de Cracovia.