
Beata Delfina de Glandèves
Laico
Esposa de san Elzeario de Sabran, condesa de Ariano, viuda que vivió en la pobreza
La beata Delfina de Glandèves fue una noble provenzal, condesa de Ariano y esposa de san Elzeario de Sabran, con quien hizo voto de vivir en castidad. Tras la muerte de él repartió sus bienes y pasó el resto de su vida en pobreza y oración. El Martirologio Romano la recuerda el 26 de noviembre.
Nació en Puimichel, en Provenza, hija del señor del lugar. No se conoce el año de su nacimiento: las fuentes dan fechas que van de 1282 a 1285. En la literatura se la llama Delfina de Glandèves, de Signe o de Puimichel. Perdió pronto a sus padres, y sus parientes la confiaron, para su educación, al monasterio de Santa Catalina de Sorps, donde una tía suya era monja. Ya de muchacha deseaba permanecer virgen y entregarse a Dios.
Por voluntad de Carlos II de Anjou, rey de Nápoles y conde de Provenza, fue prometida a Elzeario de Sabran, hijo del conde de Ariano. Se casaron hacia 1300, ambos todavía adolescentes. Delfina confió a su marido su deseo, y él, al cabo de un tiempo, lo respetó. Los esposos vivieron en continencia y hacia 1316 hicieron juntos voto de castidad en manos de un fraile franciscano. La bula de canonización de Elzeario afirma, apoyándose en el testimonio de su esposa y de su confesor, que el santo conservó la virginidad.
A la muerte de su padre, Elzeario heredó el condado de Ariano, en el Reino de Nápoles, y sirvió al rey Roberto de Anjou. Delfina se reunió con su marido en Italia y vivió durante años en la corte de Nápoles, donde trabó amistad con la reina Sancha. Ambos unían los deberes de su estado con la oración, la penitencia y el cuidado de los pobres. Estaban estrechamente vinculados a los franciscanos, y la tradición de la orden los cuenta a ambos entre los terciarios de san Francisco, aunque los documentos conservados de la época, incluido el testamento de Elzeario, no lo llaman terciario.
Elzeario murió el 27 de septiembre de 1323 en París, adonde había ido en embajada, y fue sepultado en la iglesia de los franciscanos de Apt. Delfina permaneció todavía largo tiempo junto a la reina Sancha, hizo voto de pobreza y poco a poco vendió sus bienes, cuyo importe repartió entre los necesitados. De regreso en Provenza vivió como una reclusa, primero en Cabrières y después en Apt, entregada a la oración y a las obras de misericordia.
Declaró en la investigación que desde 1351 preparó la canonización de su marido. En sus últimos años soportó con paciencia una larga enfermedad. Murió en Apt el 26 de noviembre. Los estudiosos de las actas de su proceso aceptan el año 1360, las obras más antiguas dan también 1358, y el Martirologio Romano registra ambas fechas. Fue sepultada junto a Elzeario en la iglesia de los franciscanos. Hoy las reliquias de ambos esposos se veneran en la catedral de Apt.
En 1363 el papa Urbano V, ahijado de Elzeario, mandó examinar la vida y los milagros de Delfina. Los testigos fueron oídos en Apt, pero el proceso nunca se concluyó. El mismo papa canonizó a Elzeario el 15 de abril de 1369. El culto de Delfina, vivo en Provenza y en la familia franciscana, fue confirmado en 1694 por el papa Inocencio XII.