Por las prostitutas
Señor Jesús, Tú perdonaste a María Magdalena y ella Te amó profundamente. Te pido que perdones a estas mujeres que viven de la prostitución. Que dejen ese camino y encuentren un trabajo normal. Sana sus corazones heridos. Te pido que los hombres que usan los servicios de prostitutas comprendan que eso es tratar a una persona como un objeto que se puede elegir, pagar y usar para sus deseos pecaminosos. Sana el alma de estos hombres. Tú, Señor, amas a cada persona, sobre todo a los extraviados.