Por un milagro.
Hace poco escribí una intención por un colega y ocurrió un milagro. Había dudas por mi parte, cero esperanza; todo lo que pasaba en mi empresa y en lo que respecta a mi colega me aterraba. Me daba mucha pena. Mis jefes eran implacables. Simplemente me rendí. Llegué aquí, con ustedes. Buscaba salvación y ayuda. Empecé a rezar por mi intención, por ustedes y por sus intenciones. Todo estaba muy mal, pero yo estaba extrañamente tranquila. Este lunes no estuve en el trabajo porque tenía citas médicas y mi colega su último día en...