Por todas las gracias para mí y para todos
Alabado y glorificado sea por toda la eternidad nuestro Señor Jesucristo y la Madre de Dios, Reina del Cielo y de la Tierra. Pido de todo corazón oraciones por mí y por todos nosotros, por todas las gracias y la misericordia en el Día del terrible Juicio Final de nuestro Señor Jesús, para que se digne tener misericordia de quienes se arrepienten profundamente de sus culpas. Amén.