Por la transformación de mi hija
Dios, tú sabes que la relación entre ella y yo es mala. Yo, sin tu ayuda, no podré lograrlo. Me siento cada vez más impotente y frustrada; de hecho, tú sabes lo que pasa conmigo y en mi corazón. Jesús, confío en ti, encárgate tú de esto. Amén.