Por la resolución favorable y rápida de los asuntos administrativos
2 ¿Hasta cuándo, Señor, te olvidarás por completo de mí? ¿Hasta cuándo esconderás de mí tu rostro? 3 ¿Hasta cuándo habrá vacilaciones en mi alma y en mi corazón angustia cada día? ¿Hasta cuándo se enorgullecerá mi enemigo sobre mí? 4 Mira, escucha, Señor, Dios mío; ilumina mis ojos para que no caiga en el sueño de la muerte, 5 para que mi enemigo no diga: «Lo he vencido», para que mis adversarios no se alegren si flaqueo. 6 Yo, en cambio, he confiado en tu misericordia; que mi corazón se alegre por tu ayuda, quiero cantar...