Por la ayuda de Dios
Señor Dios, sana todo lo que necesita sanación, Tú sabes mejor que nadie lo que es mejor para mí. Tú me diste talentos, pasiones e intereses. Si es Tu Santa Voluntad que yo esté en el mundo ferroviario, que así sea. Si quieres para mí otro camino, revélamelo y acláramelo. Pongo ante Ti a mi familia poco creyente, sus corazones, almas y cuerpos, su malsana fijación en los bienes materiales y su afán desmedido de acumular riquezas. Ilumina sus corazones, sana sus heridas, derrama el Espíritu.