Por fuerza para los padres de niños enfermos
Padre, no te pido señales ni milagros, sino fuerza para nuestros días - días de lucha esforzada por el día a día y el cuidado de hijos con enfermedades crónicas, que necesitan tanto amor, paciencia y cuidado, mucho más de lo que nosotros mismos sabemos dar. Tú quédate con nosotros. Sostennos, Padre; fortalécenos, Espíritu Santo; quédate a nuestro lado, María, cuando una vez más caemos bajo nuestras cargas y tanto nos cuesta volver a levantarnos.