Por fuerza
Sufro de trastorno de estrés postraumático complejo (una combinación de depresión, trastornos de adaptación y de ansiedad). Desde los 13 años me acompañan pensamientos suicidas, que se calman con psicofármacos. Lamentablemente, de vez en cuando vuelven, sobre todo en los días más difíciles. No tengo fuerzas para vivir, para levantarme de la cama, para salir de casa. Veo en mí un monstruo y pienso en el suicidio.